El fondo de los fondos

Cuando un gobierno acumula un arsenal de mentiras significa que carece de las armas de la verdad. En estos días hemos visto una feria de falsedades lanzadas por el oficialismo, desde el Presidente para abajo. Una de las más chillonas es la que asegura que el video de Vladimiro Montesinos contra el paro fue ideado y pagado por el Apra.

Por Diario La Primera | 12 jul 2008 |    

La mejor prueba contra la versión palaciega es que el Presidente Alan García se opone a una investigación sobre el caso.

Hay varios episodios que podrían ser expuestos, yendo más allá del vladivideo.

Por ejemplo, sería bueno que el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que ha sido comprometido directamente en la primera versión del escándalo, revele su papel no sólo en este caso, sino en todos –absolutamente todos– en que sirve de tesorería para fines partidarios y de propaganda oficial.

¿Se manejan, a través del PNUD, pagos para adulones, mediáticos y otros? ¿Los fondos pertinentes provienen de las arcas fiscales, es decir, son sustraídos del dinero que sale de nuestros bolsillos?

La mentira sobre el financiamiento del video repudiable ha mostrado, por lo pronto, la capacidad de impostura de nuestros gobernantes. Así, hemos visto cómo García sale a sostener que el Sindicato Unitario de Trabajadores de la Educación Peruana (SUTEP) nunca hizo una huelga o paro contra la dictadura de Fujimori. En realidad, el SUTEP se enfrentó al fujimorato con una huelga general indefinida de cien días y tres paros nacionales.

Para variar, García unió la falsedad al insulto: acusó a los sutepistas de silenciosos frente a la dictadura. El país hubiera podido gritarle: ¿por qué no te callas?

No menos mendaz ha sido Jorge del Castillo, presidente del Consejo de Ministros. Según él, hasta los flechazos que lanzaron nativos de la selva en Madre de Dios son responsabilidad de los dirigentes de la CGTP.

Ayer, el hombre de la injuria en la boca, Del Castillo, pareció “visiblemente emocionado” cuando atribuyó la muerte de Lucy de la Cruz, una madre del pueblo, a los ronderos de La Libertad. Afirmó, sin pruebas, que éstos eran culpables de ese deceso por haber bloqueado vías.

Ahora se sabe que los ronderos más bien abrieron paso a la ambulancia que conducía a la parturienta. La muerte se produjo sin duda porque la señora tenía un problema de salud que obligó a que la transportaran de Angasmarca a Santiago de Chuco, en una travesía de cuatro horas.

¿Se le habrán secado las lágrimas (de cocodrilo) al premier?

Mercedes Cabanillas también aportó sus perlas al collar de las mentiras apristas. Afirmó que el paro del 9 de julio había sido financiado por Hugo Chávez. La congresista supone que los dirigentes de la CGTP son tan venales como su compañero Agustín Mantilla, el de los 30 mil dólares de Montesinos.


    César Lévano

    César Lévano

    Razón Social

    cesar.levano@diariolaprimeraperu.com