El fascismo irreconciliable

El vicepresidente Luis Giampietri no pierde ocasión para defender a los violadores de los derechos humanos. Encubre así sus culpas por la matanza de El Frontón.

Por Diario La Primera | 26 ago 2008 |    

Ahora, a pocos días del quinto aniversario del Informe de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, ha salido a declarar que ese documento no ha aportado nada a la pacificación y lo único que ha logrado es polarizar al país frente a las Fuerzas Armadas.

Esto nos recuerda lo que en 1995 dijo Umberto Eco en la Universidad de Columbia, en discurso sobre “El fascismo eterno”, hoy contenido en su libro Cinco escritos morales. Expresó Eco respecto a la lucha antifascista en Italia:

“Si reconciliación significa compasión y respeto hacia todos aquellos que combatieron su guerra de buena fe, perdonar no significa olvidar. Puedo admitir incluso que Eichman creyera sinceramente en su misión, pero no me siento capaz de decir:

“-Vale, vuelve y hazlo otra vez”.

“Nosotros estamos aquí para recordar lo que sucedió y para declarar solemnemente que ‘ellos’ no deben volver a hacerlo.”

Eco explicó que por ellos aludía a brotes fascistas en Occidente.

Un problema peruano es que el régimen actual no quiere asumir las obligaciones del Estado frente a las víctimas de crímenes cometidos por la fuerza pública.

Investigar, exhibir y sancionar esos delitos no significa ataque a las Fuerzas Armadas y Policiales. Éstas debieran, más bien, reconocer y señalar culpables. Las Fuerzas Armadas de Chile y de Argentina han tenido la hidalguía de pedir perdón por los crímenes cometidos por algunos de sus miembros en los días de Augusto Pinochet y Rafael Videla.

¿Cree, por ejemplo, el ministro de Defensa, Ántero Flores-Aráoz que encubriendo matanzas como la de Putis va a prestigiar a los institutos armados?

Se puede discutir algunos aspectos o vacíos del Informe de la Comisión de la Verdad. Coincido con lo que señaló la Comisión Nacional de Desplazados y Comunidades Indígenas en Reconstrucción: el Informe no señala con firmeza las violaciones “masivas y sistemáticas” que correspondieron a los gobiernos de Fernando Belaunde y de Alan García.

La idea está contenida en Espejo de la Verdad. Memoria para no olvidar, lecciones para la historia, Lima, 2004. Es un volumen rico en testimonios, muchos de ellos recogidos en el quechua de las víctimas.

Los militares, algunos me lo han dicho personalmente, se quejan de que muchos uniformados están encarcelados por violación de los derechos humanos. Pero ninguno de los políticos que dirigieron y hasta ordenaron matanzas está preso.

Ese es un resentimiento que puede ser utilizado, y, de hecho, está siéndolo, para alentar un mal entendido espíritu de cuerpo.

Siguiendo a Milton, creo que la razón debe continuar, en una nueva época de luz, su exploración de la verdad.


    César Lévano

    César Lévano

    Razón Social

    cesar.levano@diariolaprimeraperu.com