El domingo 7 de Venezuela

En el Perú se consideraba fatídico el domingo 7. En particular se decía que una joven había salido “con su domingo 7” cuando resultaba encinta sin el paso del matrimonio. En las elecciones de ayer en Venezuela no ha habido sinsabor. Han sido transparentes, masivas, pacíficas. Más del 80 por ciento de los casi 19 millones de electores depositaron su voto. Esto es significativo porque en ese país el voto es voluntario, no obligatorio como en el Perú.

Por Diario La Primera | 08 oct 2012 |    

Cuando cerramos estas líneas, se conocen ya los resultados oficiales de la elección. Hugo Chávez Frías es el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, con 54 por ciento de los votos. Capriles ha obtenido 44 por ciento.

Los primeros sondeos realizados por la encuestadora ICS, difundidos desde París por la firma Huffington Post, daban como ganador a Hugo Chávez, con 54 por ciento de los votos. Esa cifra ha sido confirmada por la autoridad electoral. He ahí un resultado histórico, definitivo. En todo caso, lo ocurrido en las urnas no equivale a un malhadado domingo 7. El pueblo venezolano lo está celebrando con alegría.

A Venezuela han llegado diez mil periodistas extranjeros. A todos ha impresionado no solo la limpieza de las elecciones, sino también la voluntad participativa de los ciudadanos, que hasta madrugaron para acudir a las urnas.

El voto venezolano acaparó páginas y primeras planas en los diarios de América Latina y en el resto del mundo. Esto se debe a que estaban en juego no solo los intereses de Venezuela. Hemos asistido a una lid en que se enfrentaban una tendencia a la izquierda y la justicia social, y, enfrente, al neoliberalismo vergonzante.

En un hecho que nunca se había visto, el poder mediático y la derecha internacional entraron, sin tapujos, en campaña por un candidato que no era de esos países. Señal de un significado sin fronteras.

No era fácil para Henrique Capriles mostrar todas sus cartas. Pero cabe recordar que reclutó para su campaña a las fuerzas cuya corrupción y violencia represiva abrieron el camino a Hugo Chávez. Se sabe que no fue ajeno al golpe que intento derrocar a Chávez hace diez años. Fue ese un intento antidemocrático armado desde Washington y Madrid (el Opus Dei fue parte de la conjura).

En los últimos días se pudo ver, gracias a Telesur, que Capriles atraía multitudes, debido a que no predicaba abiertamente un programa reaccionario. Difícil era, por otra parte, oponerse a los programas sociales de Chávez, que incluyen atención médica y medicinas gratis, avances gratos para los pobres. Los programas de vivienda, los planes para la juventud, han despertado la adhesión de muchos. La participación multitudinaria de chicos y chicas impresionaba en los documentales de televisión.


    César Lévano

    César Lévano

    Razón Social

    cesar.levano@diariolaprimeraperu.com