Droga de alto vuelo

Raúl Wiener ha historiado en LA PRIMERA las tretas que pusieron en manos de una empresa chilena el aeropuerto “Jorge Chávez”, el cual se ha convertido en vehículo de la droga piloteado por funcionarios de Líneas Aéreas Peruanas (LAP), seudónimo con que LAN Chile opera en el Perú.

Por Diario La Primera | 14 ago 2009 |    

El acucioso trabajo del jefe de nuestra unidad de investigación ha subrayado cómo, desde el inicio, la concesión del aeropuerto a LAP tuvo el sello del delito. Empezando por el hecho de que las bases de la licitación fueron modificadas en perjuicio del Estado. Eran los meses finales del régimen de Fujimori.

Wiener ha probado un detalle asombroso. El contrato para la concesión fue refrendado por un personaje que no tenía autoridad para hacerlo, puesto que no era ministro.

Reveladora es también la aparición en esa tramoya de Pedro Pablo Kuczynski, como representante de Cosapi, entonces en estado de insolvencia pero que aparecía como accionista de la empresa que alguien había sacado de la manga.

Javier Silva Ruete también aceitó el engranaje. Favoreció la operación para “no espantar las inversiones”.

Lo cierto es que la empresa concesionaria no realizó ninguna gran inversión. Ni siquiera ha reparado la pista del aeropuerto, pista que ya estaba erosionada pero que es ahora un peligro público.

Wiener, economista meticuloso, calcula que entre el Estado, Corpac y los usuarios hemos transferido 100 millones de dólares al consorcio que maneja el aeropuerto.

El Estado debió hacer algo. Pero lo que ha hecho es despilfarrar un dineral. En enero del año pasado, el presidente Alan García inauguró en el aeropuerto obras por un valor de 100 millones de soles. Hasta hoy no se ven las obras. Ni tampoco los soles.

En los últimos actos de la tragedia participa un personaje que debiera estar en la cárcel, pero es hoy ministro de Transportes: Enrique Cornejo. El del regalo de Collique y del puerto de Paita. Su nuevo afán es entregar a LAP terrenos inmensos que hoy sirven a la aviación del Ejército peruano.

Cornejo es un aprista generoso, sobre todo para favorecer a chilenos, aunque sea a costa de la defensa y la seguridad nacional.

Wiener refiere hoy un aspecto turbio de funcionarios de LAP: la complicidad con el tráfico de drogas ilícitas. Enriquece su investigación con datos que serían novelescos, si no reflejaran la realidad probada.

Desfilan en el texto los carritos de la empresa Gate Gourmet que, junto con la provisión de alimentos para los pasajeros, introducían paquetes de cocaína. La investigación judicial y policial abarca a John Charles Kerch, gerente de seguridad de LAP.

Para más señas, Juan Salas, ex oficial de la Marina, procesado por colaborar con el tráfico de drogas en el VRAE y echado de la Armada, era hasta ayer subgerente de seguridad de LAP.


    César Lévano

    César Lévano

    Razón Social

    cesar.levano@diariolaprimeraperu.com