Despliegue de corrupción

Corrupción de funcionarios y autoridades: ése es el principal problema del Estado peruano, según el 56% de los entrevistados en la Sexta Encuesta Nacional sobre Corrupción de Proética elaborada por Ipsos Apoyo. La consulta se realizó del 14 de mayo al 6 de junio de este año entre personas mayores de 18 años, en las principales ciudades del país.

Por Diario La Primera | 19 ago 2010 |    

El 51% cree que la corrupción es el mal mayor del Perú actual.

Demostrativa de la culpa del régimen de García es la evolución de ese factor. En 2006, primer año del gobierno de Alan García, sólo el 30% creía que la corrupción era el primer problema. En 2008, el 37% compartía esa opinión. Este año, el nivel llega a 51%.

En los primeros dos años, 2006-2008, esa valoración desalentadora subió siete puntos. En los dos últimos años, aumentó en 14%.

Esa aceleración de lo malo no es provocada por un escándalo únicamente. En una entrevista complaciente, sin repreguntas, publicada en un diario que no es El Comercio, García trató de atribuir toda la mala fama de su régimen al caso de los petroaudios. “La forma rufianesca, cantinera de hablar del Estado, como si fuera una propiedad privada en la que cualquiera puede participar, intervenir y comprar, me pareció absolutamente asqueroso”. (Asquerosa, será).

El escándalo de los petroaudios estalló en octubre de 2008, cuando el asco público estaba aumentando sin pausa debido a la corrupción generalizada en casi todas las esferas, actos y personas de la administración García.

Atribuir a los petroaudios toda la mala fama gubernamental equivale a un escamoteo, a una cortina de humo, a una treta funambulesca en la cuerda floja del crimen.

Majaz, Paita, Collique, Camisea, renuncia a establecer el impuesto a las sobreganancias mineras, fracaso en la reconstrucción de Ica, robos y saqueos en cuanto organismo manejan los apristas: todo eso no puede condensarse en un solo faenón. El calificativo de “ratas” que García aplicó a los involucrados en los petroaudios cubre un campo político vasto e inconfundible: el partido de García.

Todas las encuestas arrojan igual veredicto. La mala fama no es producto de un episodio, de un grupúsculo. La gente sabe que la podredumbre actual empieza muy arriba y se extiende por todas las gradas y áreas del Estado.

La mala conducta daña la economía y agrava el atraso y la pobreza. Pero no sólo eso: corroe también la moral de la sociedad entera. La encuesta que comentamos encuentra que el 80% de los encuestados opina que el Perú es un país corrupto o muy corrupto. Es muy malo que los ciudadanos, sobre todo los jóvenes, vean en la corrupción la escalera del triunfo.

La inmoralidad reinante puede explicar por qué ciertos candidatos tienen alta intención de voto. Y por qué algunos personajes buscan retornar al poder.


    César Lévano

    César Lévano

    Razón Social

    cesar.levano@diariolaprimeraperu.com