Crece el eje del bien

La alianza política y económica de Brasil, Venezuela y Argentina se ha reforzado, justo cuando arrecia la conspiración –patrocinada por Washington– contra el gobierno de Evo Morales.

Por Diario La Primera | 06 ago 2008 |    

El hecho de que los presidentes Hugo Chávez, de Venezuela, y Cristina Fernández, de Argentina, no pudieran reunirse ayer con Evo debido a incidentes locales en Tarija subraya que ese eje surgente tiene un trasfondo histórico: el apoyo al régimen constitucional de Bolivia y su enfrentamiento de hecho contra la conjura antiboliviana.

La prensa peruana ha ignorado la reunión que anteayer tuvieron en Argentina el presidente de Brasil, Luis Inácio Lula Da Silva, y los de Argentina y Venezuela. Sin embargo, en esa cita se adoptaron decisiones que interesan al Perú, y a las que nuestro país debiera sumarse. Aunque para eso requerimos una política exterior independiente.

En la cita argentina se reafirmaron acuerdos de la última cumbre del Mercosur tan importantes como la creación de empresas triestatales o multiestatales para el gas, la petroquímica y otros rubros.

Chávez propuso asimismo en aquella ocasión un ferrocarril del sur, que cruce por el centro de Sudamérica, con ramificaciones hacia el Atlántico y hacia el Pacífico.

¿No interesa esto a nuestra patria? Claro que nos interesa vitalmente, pero en el plan de gobierno del Apra no hay ni una sola línea sobre ferrocarriles. Eso, en un país cuyas vías son insuficientes, mal mantenidas y, como la carretera central, están destinadas al colapso en pocos años.

Pero Alan García y su corte no la ven. Para ellos, el único eje deseable en Sudamérica es con Chile y Colombia, y contra Bolivia, bajo el comando del imperio yanqui. Un bloque sin más entusiasmo que la sumisión y sin más destino que el fracaso.

La presencia de Brasil en el bloque surgente le da un paso global estratégico. Y en la diplomacia mundial se sabe que Lula está a favor de Evo.

A pocos días del referéndum revocatorio, en que Evo pone en juego su permanencia en el poder, las encuestas demuestran que él tiene el apoyo del 60% de los ciudadanos.

En la edición de Ideele que acaba de aparecer, el periodista Ramiro Salas precisa que un sondeo realizado por la filial boliviana de Ipsos Apoyo revela que Evo tiene un 59% de intención de voto en los cuatro principales centros urbanos: La Paz, El Alto (con alto porcentaje de descendientes de peruanos), Santa Cruz y Cochabamba. En la zona rural, el apoyo al régimen es mayor.

Por eso Hugo Chávez ha podido encomiar la revolución democrática de Bolivia, y ha advertido: “Permitan que sea una revolución pacífica, no le cierren la puerta a los cambios pacíficos porque lo que puede venir puede ser peor”.

Como se sabe desde Túpac Catari, el pueblo de Bolivia, aymara en gran parte, no es un pueblo manso.


    César Lévano

    César Lévano

    Razón Social

    cesar.levano@diariolaprimeraperu.com