Contra la censura indirecta

Comentamos ayer el informe El precio del silencio, que enfoca la creciente amenaza que el mal uso de la publicidad oficial representa como censura indirecta para la libertad de prensa y de expresión.

Por Diario La Primera | 20 set 2008 |    

La historia del periodismo indica cuán antigua es la manipulación estatal por medio de sobornos a los dueños de los medios o a los periodistas.

Antes de que la publicidad se convirtiera en gigantesco negocio, Otto von Bismarck, el canciller de hierro alemán, manejaba lo que él bautizó como “el fondo de las serpientes”, con el cual compraba periodistas. El novelista francés Honoré de Balzac y el poeta alemán Heinrich Heine vislumbraron el fenómeno manipulador, pero no podían prever las proporciones que ha alcanzado.

John Milton, el genial poeta inglés que fue secretario del revolucionario Oliver Cromwell, escribió Areopagítica, inmortal alegato contra la censura previa. Corría 1644, y era usual entonces que las autoridades eclesiásticas católicas o protestantes autorizaran o no la publicación de escritos.

Milton no podía adivinar que el poder del dinero, se volviera, a través de la publicidad gubernamental o empresarial (son casi sinónimos), fuerza capaz de imponer silencios, fabricar agendas comunicacionales, auspiciar basura “periodística”, forjar líderes políticos y estrellas del espectáculo, fomentar la ruina de los valores y la moral y sepultar voces discrepantes.

Ayer abordamos algunos aspectos denunciatorios del texto. Nos parece necesario completar la información con las recomendaciones que el estudio presenta. Se ofrecen, expresamente, “a todos los gobiernos –en particular los de Argentina, Chile, Colombia, Costa Rica, Honduras, Perú y Uruguay”–.

La recomendación fundamental es la primera:

“Comprometerse pública y efectivamente –en todos los niveles de gobierno– a no utilizar la publicidad y otras presiones financieras o indirectas para interferir con la libertad e independencia de los medios. Demostrar dicho compromiso investigando las denuncias creíbles de dichas interferencias en el pasado y, en particular, en el futuro”.

Son 24 las recomendaciones, una de las cuales se dirige exclusivamente al gobierno del Perú.

La recomendación número dos pide “adoptar e implementar leyes claras y específicas que establezcan procedimientos de contratación justos, competitivos y transparentes para todas las áreas de gobierno… de manera que se respeten y se aseguren plenamente la independencia y el pluralismo de los medios”.

La dirigida al gobierno peruano recomienda adoptar regulaciones claras, específicas y exhaustivas para aplicar la ley de publicidad oficial del 2006, y aplicar sanciones contra los infractores.

Sería bueno que el Congreso y todos los poderes del Estado tomen en cuenta este libro inspirador.


    César Lévano

    César Lévano

    Razón Social

    cesar.levano@diariolaprimeraperu.com