Basadre frente a Valdés

El presidente del Consejo de Ministros, Óscar Valdés, recurrió el martes, no se sabe por qué, a unas citas de Jorge Basadre. La verdad es que todas las ideas del gran tacneño y las citas escogidas por Valdés no favorecen a éste. Dice Basadre:

Por Diario La Primera | 07 jun 2012 |    

“La promesa de la vida peruana, sentida con tanta abnegación por nuestros próceres, ha sido estafada por podridos, congelados e incendiarios”.

“Los podridos prostituyen conceptos, hechos e instituciones al servicio exclusivo de sus medros, granjerías, instintos y apasionamientos.

“Los congelados se han encerrado dentro de ellos. No miran sino a sus iguales y a sus dependientes.

“Los incendiarios quisieran prender explosivos… para que surja una gigantesca fogata”.

(¿En cuál de estas tres categorías podría colocarse a Valdés? No creemos que sea congelado ni incendiario.)

En un libro que contiene los ensayos En la Biblioteca Nacional y Ante el problema de las ‘Elites’ escribió el gran historiador:

“(…) las visiones administrativa y económica solas, sin calor humano, sin fe, cariño o preocupación por la masa resultan gélidas, incompletas y, a la corta o a la larga, impopulares”.

“Recordemos bien, por último, que elite no es lo mismo que oligarquía. Esta representa un hecho económico social; aquélla un fenómeno espiritual. Ser de elite no se hereda: se conquista. No basta sentirse elite: hay que probarlo y hacer que los demás lo comprendan y actúen en consecuencia, a veces sin darse cuenta de ello. Para formar elites no importa de dónde se procede: importa a dónde se va o se quiere ir. No se forma una elite por acumulación de fortunas, camaradería de aula, identidad profesional, coincidencia de edad o costumbre de tertulia; se forma por analogía de sentimientos, actitudes, esperanzas, ensueños y sacrificios. Se ha hablado mucho de la rebelión de las masas: olvídase con frecuencia el fenómeno de la deserción de las elites”.

En Infancia en Tacna fustigó males del Perú:

“Desmán condenable del diputado, del gamonal, del alto o pequeño funcionario, del poderoso grande o menudo; enriquecimiento súbito del prevaricador; oratoria vacía y vana del que, en sus adentros, se ríe de sus frases comunes como sendas por cualquiera transitadas; ocio costoso del diplomático inútil; negligencia y rutina del burócrata hostil, en daño o desmedro del derecho claro o del interés legítimo; intriga sórdida de las camarillas; violación mendaz de los derechos del pueblo; calumnia vil en el pasquín o en el corrillo que quienes a sí mismos se llaman caballeros suelen auspiciar o amparar; arrastrarse en las cadenas o enfurecerse en los tumultos; egoísmo ciego de las oligarquías y frenesí de las turbas irresponsables; indiferencia, hostilidad o desprecio frente a los que pudieran legítimamente ascender desde un nivel demasiado bajo”.


Columnista invitado: Jorge Basadre.

    César Lévano

    César Lévano

    Razón Social

    cesar.levano@diariolaprimeraperu.com