Aquí no pasa nada

Leer los diarios de Lima equivale a enterarse de que en el mundo no ocurre nada importante o dramático. No hay crisis de la deuda ni peligro de una nueva recesión en Estados Unidos o Europa. ¡Qué feliz me siento!

| 22 agosto 2011 12:08 AM | Columna del Director | 2.7k Lecturas
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La excepción de la regla es LA PRIMERA. El sábado 20, nuestro diario publicó en página central sendas reflexiones de Inmanuel Wallerstein y Theotonio dos Santos sobre los problemas y perspectivas del mundo.

Digna de atención es esta idea de Wallerstein: “Yo veo guerras civiles en múltiples países del norte, sobre todo Estados Unidos, donde la situación es mucho peor que en Europa Occidental, aunque allá también hay posibilidades de guerra porque hay un límite hasta el cual la gente ordinaria acepta la degradación de sus posibilidades”.

Wallerstein es profesor principal (senior) de la Universidad de Yale y director del Centro Fernand Braudel para el Estudio de Economía y Sistemas Económicos y Civilizaciones de la Universidad de Binghampton. Hace ocho años publicó su libro La decadencia del poder estadounidense. Estados Unidos en un mundo caótico. Ha resultado un texto profético.

Hoy, si se presta atención a las nubes negras -o más bien rojas- que se acumulan en el horizonte, se puede decir que vivimos, no una etapa de transición, sino un periodo de preludios. Los indignados en España son parte de esa sinfonía heroica. Libia, Siria, Túnez, Egipto, Francia, Chile llenan las calles con indignados pacíficos y ardientes.

Parodiando el Manifiesto Comunista (1848), ahora se podría esgrimir el lema: “Indignados de todos los países, ¡uníos!”.

Noam Chomsky escribió el 5 de agosto un ensayo que converge con Wallerstein hasta en el título: “Estados Unidos en declinación”.

Chomsky recalca la contradicción brutal entre el acuerdo de Obama y el Congreso de Estados Unidos, por una parte, y el pueblo de ese país, por otra. Señala que la población busca que el déficit sea resuelto mediante impuestos a los muy ricos (72 por ciento a favor, 27 por ciento en contra), de acuerdo a una encuesta del Washington Post-ABC News.

Igual rechazo recibe el recorte del costo social: 69 por ciento se opone al nuevo programa respecto de Medicaid; 78 por ciento se opone a la reducción de Medicare.

“La encuesta”, anota Chomsky, “ilustra la profunda división: la diferencia mayor está en el gasto, pues el público favoreció recortes profundos en los gastos militares, mientras que la Administración y el Congreso proponen aumentos modestos”.

Otro rasgo señala Chomsky: la financialización (el paso de las preferencias de los inversionistas de la producción industrial al sector de finanzas, seguros, bienes raíces). Lo hemos señalado en esta columna: en Estados Unidos crece más la rama parasitaria que la productiva.

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César Lévano

Razón Social

cesar.levano@diariolaprimeraperu.com