Adiós, comandante amigo

Tomás Borge, el guerrillero, el combatiente por la libertad de su patria sometida a la dictadura de los Somoza y a los dictados del imperialismo yanqui, ha muerto.

| 02 mayo 2012 12:05 AM | Columna del Director | 2.4k Lecturas
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Era el último de los fundadores del Frente Sandinista de Liberación Nacional. Había sido encarcelado, torturado, se había fugado varias veces de la cárcel y de la muerte, y alcanzado, contra viento y metralla, la victoria.

Alguna vez, en un acto de homenaje a Cuba exaltó lo que consideraba la principal virtud de los revolucionarios cubanos: la audacia.

Esa fue también virtud de Augusto César Sandino, el obrero gráfico que emprendió la lucha contra el ejército estadounidense que ocupaba Nicaragua. Sandino derrotó a los invasores, pero fue luego cobardemente asesinado.

Borge fue uno de los vengadores de Sandino. Nacido en 1930, muy temprano se sumó a la lucha contra la dictadura proyanqui. Cuando el poeta Rigoberto López atentó contra Anastasio Somoza, Borge fue encarcelado. Estuvo preso entre 1956 y 1959. Se fugó de la cárcel y se refugió en Honduras. Después, con pasaporte falso, pasó a El Salvador y Costa Rica.

En 1961 fundó, junto con Carlos Fonseca y otros patriotas revolucionarios, el Frente Sandinista de Liberación Nacional.

En 1977 fue detenido. Un año después, gracias a la toma del Palacio del Congreso de Nicaragua por un comando sandinista, fue liberado.

No puedo olvidar que en ese momento, de ascenso y peligro de la lucha sandinista, me dijo Jorge Basadre: “Mi generación vio asesinar a Sandino. Usted tiene peso en la izquierda. Debe impulsar el apoyo al pueblo nicaragüense”. Recordé ese día que el maestro había escrito en Amauta, la revista de José Carlos Mariátegui, el artículo “Mientras ellos se extienden” que provocó una reacción represiva del dictador Leguía, bajo la inspiración yanqui.

El 19 de julio de 1979 el Frente Sandinista ingresaba en triunfo a Managua, la capital de su patria. El imperialismo emprendió una campaña furiosa contra el poder sandinista. Entre sus instrumentos estuvieron los “contras”, nicaragüenses enemigos del sandinismo financiados por Washington y apoyados por los fascistas de Chile y Argentina.

Tomás Borge fue un enérgico defensor del gobierno sandinista. En años recientes fue embajador de su país en el Perú. En ese tiempo me honró con su amistad, su afecto.

El comandante guerrillero fue también narrador y poeta. Forma parte de una generación de rebeldes que transformó la historia de Nuestra América. Fidel Castro nació en 1926, el Che Guevara en 1928, Borge en 1930.

En 1979 me obsequió los dos tomos de los Cuentos Completos de Rubén Darío, y el que abarca toda la poesía del bardo. El bello volumen de los poemas vino acompañado de una tarjeta en que el comandante escribió, de su puño y letra: “Del poeta Rubén Darío al poeta César Lévano”. Era generoso: era poeta.


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César Lévano

Razón Social

cesar.levano@diariolaprimeraperu.com