Eclipse

Albergaba la esperanza -por cierto remota- de que la tercera entrega en la saga de “Crepúsculo” fuera un punto de inflexión, algo así como un nuevo comienzo para todos los que hemos participado en este fenómeno mediático.

Por Diario La Primera | 16 jul 2010 |    
Eclipse
Los best seller de Stephanie Meyer siguen reventando la taquilla. Ahora es el turno tras las cámaras del inglés David Slade.

Más datos

CALIFICACIÓN *

Este año se filmará la cuarta entrega de “Crepúsculo”, esta vez bajo la dirección del prestigioso Bill Condon, el mismo de “Kinsey”. La adaptación de la novela “Amanecer” será dividida en dos películas, las últimas de la saga.

Por el lado de los cineastas, era la oportunidad para demostrar que la historia de amor entre Bella y Edward podía crecer con ellos, volverse más dramática y compleja a medida que los personajes abandonasen la adolescencia y superasen el deslumbramiento del primer flechazo; por el lado de los espectadores, y creo hablar en nombre de todos los que nos sentimos ajenos al culto de “Crepúsculo”, nos hubiera gustado que una película tan idolatrada tuviese algún mínimo de interés, de calidad artística o cualquier otra cosa que nos ayude a entender su popularidad. Realmente estábamos dispuestos a engancharnos con la saga, más aún si consideramos que habrán al menos dos películas más con los mismos personajes. Por desgracia, “Eclipse” es más de lo mismo, lo que a estas alturas es casi una tortura.

“Eclipse” es la continuación de las aventuras románticas entre una adolescente retraída (Kristen Stewart) y un vampiro mucho mayor que ella pero que aparenta ser el típico muchacho de al lado (Robert Pattinson). Me he referido a las “aventuras románticas” pero la expresión le queda demasiado grande a la parejita. Desde la primera película (“Crepúsculo”, 2008), Bella y Edward no han hecho más que declamarse amor eterno, han hablado hasta el cansancio de lo bello que son, de lo mucho que se necesitan. Esta perfecta comunión entre dos almas sensibles y atormentadas, es interrumpida de vez en cuando por fuerzas oscuras que desean separarlos, casi siempre vampiros malvados que no respetan la vida humana. Pero los tortolitos tienen otro obstáculo: un hombre lobo se ha enamorado de Bella y aprovechará su amistad para acercarse a ella y tratar de conquistarla. Este escenario ya había sido descrito en “Luna Nueva” (2009), por lo que no hay muchas sorpresas en esta tercera entrega, una reiteración superflua y agravada.

Quizás “Eclipse” tenga escenas de acción más efectivas que las de “Luna Nueva” –al parecer han invertido más dinero en los efectos especiales- pero el conflicto dramático ya cruzó la línea de la autoparodia, difícil no soltar una carcajada cuando comprobamos que Bella y Edward están obsesionados con llegar vírgenes al matrimonio (sí, son los mismos que están todo el día profesándose besos y arrumacos), o cuando el Hombre Lobo ofrece sus exagerados músculos para cobijar a la frágil Bella, todo esto bajo la sigilosa mirada de su comprensivo novio. Ni en una telenovela mexicana se permite tanto delirio. Bueno fuera que el humor involuntario estuviese siempre presente, pero la solemnidad sigue expulsando de “Crepúsculo” a todos los que no chillamos en el cine.

Claudio Cordero
Referencia
Eclipse

    Diario La Primera

    Diario La Primera

    La Primera Digital
    Diario La Primera comparte 119376 artículos. Únete a nosotros y comparte el tuyo.