Diego Rafecas y la coproducción

Es siempre el sueño de todo cineasta llegar a trabajar en Hollywood. Siempre hay una oportunidad, una puerta que se abre. El asunto es mantenerse, sobrevivir en la jungla, mantener la calidad de su trabajo. Hay varios cineastas argentinos que tocaron el cielo, como Luis Puenzo, luego de ganar el Oscar por “La historia oficial”, dirigir por ejemplo a Jane Fonda y a Gregory Peck. Ahora le ha tocado en suerte a Diego Rafecas. En la siguiente entrevista realizada por Ximena Brennan, Rafecas cuenta su experiencia.

| 06 octubre 2012 12:10 AM | Cine | 1.4k Lecturas
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– Su película habla sobre la legalidad y legitimidad de las tierras fiscales ocupadas por aborígenes, ¿cómo se interesó por el tema?
– Sí, escribí el guión después de “Un buda” (2005). En el 2006, hice tres películas en medio. Nunca había podido acceder a un presupuesto de esta dimensión. Cuando Norma Aleandro era presidenta de la Academia, me llamó después de ver “Un buda” y me invitó a su casa a tomar un té; yo aproveché y le llevé este guion, y después de leerlo me dijo: “Esto lo tenés que filmar con Hollywood”. Al principio no entendí bien. “¿Por el presupuesto?”, le pregunté, y me dijo que sí, que necesitaba más experiencia para darle la máxima potencialidad al guión. Yo asentí de buen grado aunque no entendía bien qué me decía. Finalmente, sin pensarlo se dio lo que dijo, y hoy entiendo a qué se refería.

– En efecto, cuenta con la participación de figuras de Hollywood como Armand Assante y Pierce Brosnan, ¿fue complicado llegar a ellos?
– Fueron las propuestas de los productores americanos Eric Basset y Michael Tardos. Pasamos por Harvey Keitel, Christopher Walken, y terminamos en ellos dos por recomendación suya, por afinidad con el guión y por tiempos.

– Cuéntenos sobre el desafío para usted como director y para los actores de rodar en Qom, el idioma del pueblo indígena Toba.
– Soy muy amigo de Charo Bogarín, la cantante de Tonolec, junto a Diego Pérez. Ella me ayudó mucho a entrar en las comunidades; también, cuando el gobernador Jorge Capitanich era senador, me dio ideas buenísimas y me presentó a caciques Qom excepcionales. Estuve seis meses en el Chaco con algunos asistentes y hoy no lo siento como una complicación, al contrario, le dará un color auténtico a la película. Y, además, tendremos un “coach” especializado para el rodaje.

– ¿Cómo fue trabajar con Norma Aleandro?
– En el caso de Norma Aleandro, en “Paco” (2009), fue una maravilla, aprendí tanto sin que ella se diera cuenta, su humildad y su disciplina, su generosidad, pero lo que más me interesa es el nivel de verdad a la hora de actuar y decir las cosas. Es una persona que sabe cómo ser. La mayoría de la gente no sabe cómo ser, mira al de al lado, ríe cuando se ríen, aplaude cuando aplauden. Pocos miran dentro de sí y construyen una raíz genuina.

– Paco y Rodney se comercializarán en Estados Unidos. Cuéntenos sobre cómo se logró.
– No es que yo me haya animado, sucedió solo. El Festival de Valladolid (Seminci) fue el puntapié inicial de mi contacto con Hollywood. Acá no le dan mucha importancia, pero creo que es uno de los festivales más importantes de cine de autor. De hecho, en la sección oficial estaban Steven Soderbergh, Theo Angelópulos, Goran Paskaljevic; y abrió el festival Ken Loach. Nosotros llamamos la atención cuando en Variety nos pusieron excelente y nos dieron como ganadores del premio máximo. Ahí comenzó mi relación con los estudios y productores de Hollywood, y Eric Basset fue el que me compró “Paco” y “Rodney” y hoy produce, finalmente, “Ley Primera (La leyenda del Gran Chaman)”.

– ¿Cómo convive con las críticas a sus películas?
– A veces es un gran dolor que entre argentinos se desprecie tanto, como lo hace muchas veces, la crítica con el cine local. Hoy me encuentro trabajando en mi quinto largo, en co-produccion con Hollywood y con productores de cine de arte, de autor -es la misma gente que produce a Werner Herzog, Alex Cox y David Lynch-. Haber sido elegido por ellos es no solo un gran honor sino una alegría indescriptible.


Por Ronald Portocarrero

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