El primer hombre criogenizado de la historia cumple cincuenta años de congelamiento

La mayoría de las personas considera la criogenización como una técnica de conservación de la vida extraída de la ciencia ficción; sin embargo sus primeros pasos datan de los años sesenta y en la actualidad existen más de dos centenas de personas tras fallecer fueron inducidas en este estado.

| 17 enero 2017 08:01 PM | Ciencia y tecnología | 4.3k Lecturas
El primer hombre criogenizado de la historia cumple cincuenta años de congelamiento
El primer hombre criogenizado de la historia cumple cincuenta años de congelamiento
Por: Alan Cachay

Más datos

Cada doce de enero la comunidad criogénica celebra “El día de Bedford”, fecha que en la que se conmemora el primer congelamiento de un ser humano.
4384

La historia de un conejillo

El doce de enero del año 1967, James Bedford, un profesor de psicología de la Universidad de California y uno de los precursores en el estudio de las vocaciones profesionales, falleció a causa de un agresivo cáncer de riñón. Fue una persona normal que inscribió su nombre en la historia de la ciencia por haberse ofrecido a ser el primer ser humano en ser criogenizado para ser devuelto a la vida en el futuro. Bedford obtuvo este privilegio cuando se enteró de que la Life Extension Society (Sociedad para la Extensión de la Vida) buscaba un voluntario que se ofreciese a pasar por el innovador y costoso proceso de manera gratuita: el conejillo de indias únicamente debía donar su cuerpo a la ciencia. La idea de regresar a la vida en el futuro cuando su mal tuviese cura sedujo a Bedford y aceptó la propuesta de la compañía.

La Primera

Un frío que no promete vida

Si bien Bedford es un símbolo de la prolongación de la vida para la comunidad científica en la actualidad, todo parece indicar que no habría forma de que el primer hombre en ser criogenizado regresase a la vida pues las técnicas y elementos que se usaron para la inducción de su cuerpo en este estado de conservación en la década de los sesenta eran extremadamente rudimentarias y los químicos utilizados habrían causado un daño masivo en los tejidos cerebrales haciendo su recuperación imposible. No obstante, su cadáver sigue en conservación en las instalaciones de la Alcor Life Extension Foundation, conocida por James Betford en 1967 como la Life Extension Society que lo reclutó.


¿Quieres debatir este artículo? prueba abriendo un tema en nuestros foros.


Fuente: > Alan Cachay
La Primera Digital

La Primera Digital

La Primera Digital

Colaborador 9324 La Primera Digital