Revelación de Año Nuevo: el Padre Tiempo miente

Por Eric Nelson; Según el Wall Street Journal, es posible que todo lo que creemos sobre el envejecimiento sea erróneo.

| 22 enero 2016 04:01 PM | Ciencia y Salud | 2.6k Lecturas
Revelación de Año Nuevo: el Padre Tiempo miente
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Eric Nelson
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El conocido experto en bioética, escritor y antiguo asesor del gobierno de Obama, Ezekiel Emanuel sacudió la tuitesfera el año pasado al decir que prefiere no quedarse hasta que alcance lo que la mayoría considera una edad avanzada. «Setenta y cinto años es todo lo que quiero vivir», escribió en un ensayo muy debatido en The Atlantic. «Quiero celebrar mi vida mientras siga en plenitud».

Según Emanuel, «Vivir demasiado tiempo... nos quita nuestra creatividad y capacidad de contribuir al trabajo, a la sociedad, al mundo. Transforma cómo la gente nos siente, se relaciona con nosotros y, lo más importante, cómo nos recuerda. Ya no somos recordados enérgicos y comprometidos, sino débiles, inútiles o incluso patéticos».

Según el Wall Street Journal,sin embargo, haríamos bien en desafiar tales suposiciones desalentadoras y contraproducentes.

En su artículo «Por qué todo lo que crees sobre el envejecimiento puede ser erróneo», la periodista Anne Tergesen recurre a varios estudios para ilustrar por qué, por ejemplo, la depresión y la soledad no son más comunes en gente mayor, el deterioro cognitivo no es inevitable, los trabajadores mayores no son menos productivos y la capacidad creativa no deteriora necesariamente –y de hecho puede mejorar– con el tiempo.

«En muchos sentidos», dice ella, «la vida mejora cuando envejecemos».

¿Cómo es entonces que la apreciación de Tergesen no parezca coincidir con lo que vemos en nuestro día a día? ¿Es simplemente que al formar una opinión u observación personal –no importa cómo de pequeño sea el tamaño de la muestra– tiende a triunfar la investigación científica? ¿O puede ser que la reticencia a cuestionar tales errores sobre el envejecimiento tienda a precipitar, incluso perpetuar, su aparente prevalencia?

Si no tenemos cuidado, creer este razonamiento, puede hacer que parezca que todo lo que necesitamos hacer es desear conseguir la fuente de juventud, o que de alguna forma somos los culpables de nuestras debilidades o de las de otros. Por otro lado, una disposición a reemplazar tantas suposiciones erróneas sobre la tercera edad por una perspectiva más inspirada puede tener un efecto positivo.

Para una señora que realiza voluntariado como abuela adoptiva en una escuela primaria de Utah, este enfoque le trajo una mejora notable en su audición.

Hace unos cuantos años, empezó a tener problemas al entender lo que los niños decían y les pedía a menudo que hablaran más alto. «Estar en la misma sala con muchos niños ruidosos me parecía cada vez más y más frustrante, y me di cuenta de que si mi oído seguía empeorando, no sería capaz de continuar realizando voluntariado en lectura o arte», escribe en un informe publicado en inglés. «Esto se añadió a mis sentimientos de miedo y angustia porque me encantaba estar con los niños».

En vez de dejarse llevar por la idea de que hay que esperar este tipo de cosas cuando nos hacemos mayores, fue alentada por una amiga a considerar lo que Mary Baker Eddy dice en su libro Ciencia y Salud sobre Dios: no un cuerpo físico, pero como la fuente de todos los sentidos espirituales, como la vista y el oído. Esos sentidos espirituales permanecen "intactos por la edad, el tiempo o los procesos materiales". Y así hizo. Su oído mejoró hasta el punto de que pudo detectar de nuevo un amplio espectro de sonidos, incluso en un ruidoso restaurante.

Son historias como estas las que te hacen preguntarte si sería mejor deshacernos de la idea de cuánto tiempo queremos vivir en pos de una consideración profunda de qué estamos dispuestos a aceptar como verdadero –sobre nosotros, sobre otros, sobre la naturaleza de la vida misma– incluso la posibilidad de que, como Eddy dice, todos maduremos "en salud e inmortalidad, en lugar de caer en las tinieblas o la tristeza".

Quizá entonces estemos menos impresionados con los aparentes estragos del tiempo y seamos más propensos a apreciar, al menos en pequeña medida, la promesa de la eternidad.[/font]

Eric Nelson escribe sobre la conexión entre conciencia y salud desde su perspectiva como Comité de Publicación de la Ciencia Cristiana en California, EUA.

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Fuente: > Eric Nelson escribe sobre la conexión entre conciencia y salud desde su perspectiva como Comité de Publicación de la Ciencia Cristiana en California, EUA.
Carmen Olivas

Carmen Olivas

Escribo sobre salud, bienestar y su relación con la espiritualidad. Colaboro como Comité de Publicación de la Ciencia Cristiana para Perú.

Comparto artículos desde una perspectiva espiritual.