Mala leche: Por qué el consumo de lácteos está afectando nuestra salud

Los humanos somos la única especie que continúa consumiendo leche mucho después de concluida su infancia.

29 octubre 2016 06:10 PM | 4.8k Lecturas
Mala leche: Por qué el consumo de lácteos está afectando nuestra salud
Es posible que la leche de vaca sea perjudicial para nuestra salud
Por: Mariana Del Rosal
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Y no solamente eso, sino que bebemos leche de otro animal. Si bien no existe ninguna duda respecto a que la leche materna es el alimento idóneo para los bebés, cada vez hay más voces que se alzan en contra del consumo excesivo de la leche de vaca que, contrariamente a lo que sostiene la medicina tradicional, no nos reportaría beneficios para la salud sino todo lo contrario.

El mito del calcio

Hace miles de años que los humanos venimos criando animales para aprovechar su leche: vacas, por supuesto, pero también cabras y ovejas. Y las investigaciones llevadas a cabo en el pasado han llevado a los médicos a indicar el consumo de leche como una manera de incorporar calcio al organismo y así prevenir futuras fracturas de huesos.

Sin embargo, estudios más recientes parecen implicar que no hay ninguna evidencia de que consumir leche conlleve menores riesgos de fracturas óseas. ¿Por qué? Porque, si bien es cierto que la leche de vaca contiene una alta proporción de dicho mineral, absorbemos tan solo una pequeña proporción del mismo. A la vez, la leche de vaca acidifica el ph de nuestra sangre, con lo cual el organismo recurre a su calcio de reserva para equilibrarlo. ¿Y de dónde se obtiene? Pues de nuestros huesos. Irónicamente, un consumo excesivo de leche está vinculado, no con mayores reservas de calcio, sino por el contrario, con una riesgosa descalcificación del sistema óseo.

Otros peligros

La leche, ¿es tan sana como pensamos? Como mínimo, hay que dudarlo. Por el contrario, beber más de tres vasos de leche al día está asociado con riesgos para la salud, como una mayor incidencia de ciertos tipos de cáncer (como el de próstata y el de ovarios) y enfermedades cardiovasculares debido a la presencia en la leche de grasas saturadas. Por el mismo motivo, en la infancia puede favorecer la obesidad (que incluso se aprecia en los aumentos excesivos de peso de algunos bebés alimentados con fórmula). El consumo de leche también conlleva problemas tales como alergias, acné e intolerancia a la lactosa.

Cómo reemplazarla

El problema con la leche de vaca es que es un excelente alimento… para los terneros, que nacen pesando cerca de 45 kilos y aumentan 8 veces su peso para el momento del destete. Esta leche contiene 3 veces la cantidad de proteínas que la leche materna humana, y por eso no es fácil de digerir. Para colmo, la leche que consumimos habitualmente ha sido procesada, con lo que su química se ve aún más alterada, se le agregan peligrosas dosis de antibióticos y hormonas provenientes del ganado criado industrialmente.

¿Y cómo sustituir el consumo de leche por algo más saludable? Nos queda recurrir a alternativas como la leche de almendras, la leche de arroz o la de soja, siempre que se trate de productos orgánicos.

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Fuente: > Mariana Del Rosal
La Primera Digital

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Colaborador 9324 La Primera Digital