La insatisfacción y el miedo pueden superarse

Por Elizabeth Santángelo

Actualmente son muchas las respuestas que podemos encontrar desde el punto de vista social respecto a superar la insatisfacción, el miedo a enfrentar situaciones, la ansiedad e incertidumbre por el futuro, y que muchas veces se canalizan todas ellas a través de síntomas como el insomnio y los desórdenes de origen físico.

| 01 agosto 2017 01:08 PM | Ciencia y Salud | 4.5k Lecturas
La insatisfacción y el miedo pueden superarse
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Un ejemplo de ello es el ausentismo laboral que, según los expertos, “aumenta en tiempos de bonanza económica. Las excusas para no ir a trabajar pueden ser múltiples y, aunque el problema no viene de los trabajadores que faltan solo un día, la verdad es que en la mayoría de las empresas existe ese trabajador que cada lunes falta a su obligación laboral. En cambio, cuando la crisis hace peligrar el puesto de trabajo, el ausentismo disminuye debido al miedo de perder el empleo o cualquier otra medida que pueda aplicar la empresa”.

Las respuestas que encontramos socialmente no siempre son beneficiosas, ya que son netamente temporales, como por ejemplo, cambiar de empleo, mudarse, hacer un viaje, encontrar pasatiempos con distintas propuestas, que ayuden a “olvidar” las situaciones de estrés y otras dificultades.

Como todo lo temporal, se encuentra la solución para hoy, cayendo en poco tiempo al mismo estado en que nos encontrábamos.

Algo que ayuda a contar con respuestas estables y duraderas, no es a través de lo que percibimos con los sentidos, sino algo mucho más profundo: el conocimiento de uno mismo, yendo a la comprensión de lo que somos, a nuestro origen espiritual, sin carencias de ningún tipo.

En mi propia experiencia he comprobado que en momentos de dificultad, no es preguntándome, “¿por qué a mí?” sino: “¿para qué?” Para sacar lo mejor de mí misma. Preguntándome, ¿qué tengo que aprender, cambiar o vencer en este momento? Esta actitud nos sana de la insatisfacción y del temor al fracaso.

La pensadora del Siglo XIX Mary Baker Eddy, afirma: “…la falta de confianza en la propia capacidad para ganar el bien deseado y producir resultados mejores y más elevados, a menudo impide que uno pruebe sus propias alas y asegura el fracaso desde el comienzo”.

Es alentador comprender que ante cada experiencia podamos cambiar un argumento de temor por uno que nos sugiera: “para algo bueno estoy ante esta dificultad y tengo el valor para enfrentarla”.

La Dra. Stella Maris Maruso (terapeuta biopsicosocial) en su libro “El laboratorio interior” percibe que “los miedos sostenidos en catástrofes imaginarias anestesian nuestra sensibilidad y nos tornan susceptibles. Esta es la verdadera catástrofe que debemos prevenir y disponemos de herramientas para lograrlo”.

Estas herramientas están a nuestro alcance, y la práctica del cristianismo las ofrece libremente, poniéndonos del lado del bien, de la esperanza, de una felicidad creciente y estable, un estado pleno de salud y bienestar. Es una alternativa que nos sugiere cambios desde nuestro interior para poder cristalizarlos en una mejor calidad de vida.

Elizabeth Santángelo escribe reflexiones desde su perspectiva como profesional de la Ciencia Cristiana, integra el Comité de Publicación, en Argentina . Email: argentina@compub.org Twitter@elisantangelo1


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Fuente: > Elizabeth Santangelo escribe reflexiones desde su perspectiva como profesional de la Ciencia Cristiana, integra el Comite de Publicacio, en Argentina.
Carmen Olivas

Carmen Olivas

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