La automedicación: una solución efectiva pero que es ciertamente riesgosa

Todos en algún momento hemos puesto en práctica la automedicación. Podemos justificarnos diciendo que no tenemos tiempo para ir al médico, o que necesitábamos un alivio rápido al dolor y al malestar. Sin embargo, esta práctica podría no ser tan inofensiva como la mayoría de las personas cree. Aunque la mayoría de las personas se rehúsa a aceptar los riesgos que corren a practicar la automedicación, sería sensato conocer tanto sus ventajas como los riesgos que puede suponer.

| 06 junio 2017 10:06 PM | Ciencia y Salud | 3k Lecturas
La automedicación: una solución efectiva pero que es ciertamente riesgosa
La automedicación: una solución efectiva pero que es ciertamente riesgosa
Por: Elio Esposito
3058

Ventajas de automedicarse.

Si la automedicación se lleva a cabo de forma consciente y responsable, acaba por tener unos resultados excelentes. Claro, debemos entender que hacer esta práctica de manera responsable no significa que debamos abarrotarnos de pastillas para sedarnos; así no funcionan los medicamentos. La mayoría de las medicinas tienen en la etiqueta o el envase la posología por edades, exceder de las dosis recomendadas por la industria farmacéutica es realmente peligroso.

Por otro lado, la automedicación tiene otra ventaja grandísima, en caso de ser realizada de forma correcta, la efectividad. Si sólo tenemos un dolor de cabeza, o sufrimos de una alergia, podemos tomar una pastilla y en unos momentos estaremos considerablemente mejor. Además de que nuestro cuerpo acabará por hacer el resto. Incluso con alguna fiebre leve, acidez, gripe o algún resfriado, dolencias para nada trascendentales. Cosas por las que no tendría caso asistir al doctor y suspender un día de trabajo.

Riesgos de la automedicación.

El problema de la automedicación es que la mayoría de las personas lo hace de forma irresponsable. Si sienten que una pastilla no les ha hecho efecto para el dolor de cabeza, van y se toman dos. Uno de los casos más comunes es el acetaminofén (también conocido como paracetamol). Lo que ocurre con este medicamento es que se recomienda consumir una pastilla de 500 mg cada 8 o 6 horas, dependiendo de la intensidad de la enfermedad. Sin embargo, consumirlo cada 6 horas se traduce en cuatro dosis diarias, un total de 2gr de acetaminofén diario. Lo que se acerca a la dosis máxima segura de 3500mg (o 3,5gr).

Este es uno de los principales riesgos de la automedicación: la sobredosis. Retomando el ejemplo del acetaminofén, no todos los organismos son iguales. Es posible que a alguien le afecten de forma negativa solo 2500mg de acetaminofén en menos de 24 horas.

Otro de los riesgos de la automedicación es estar atacando con analgésicos una infección bacteriana, por ejemplo. Si tenemos una infección causara por un organismo vivo, necesitaremos antibióticos. De hecho, necesitaríamos un antibiótico específico para el tipo de infección que tengamos. Si consumimos analgésicos sufriendo una infección por un tiempo prolongado, la infección puede empeorar porque no la estamos contrarrestando con nada.

Recomendaciones sobre la automedicación.

La automedicación es la solución para dolencias leves. Ahora, malestares prolongados o muy fuertes requerirán de asistencia médica. Si no vamos al doctor, es posible que acabemos peor de lo que empezamos. Puede que lo que consideremos un simple virus, acabe por ser algo peor que tomará fuerza mientras no lo ataquemos.

También es importante consultar con el farmaceuta si ese medicamento podría servirnos. Y sobre todo estar conscientes de lo que estamos consumiendo, si somos alérgicos a algún compuesto químico que funcione como principio activo en un medicamento, debemos saberlo para evitarnos malos ratos.


¿Quieres debatir este artículo? prueba abriendo un tema en nuestros foros.


Fuente: > Elio Esposito
La Primera Digital

La Primera Digital

La Primera Digital

Colaborador 9324 La Primera Digital