¿Es posible reconciliar la religión con la ciencia?

Por Hank Teller

Quienes desean que la ciencia y el Consolador que Jesús prometió puedan coexistir, tengan buen ánimo. Jesús dijo: “Conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” (Juan 8: 32) y “El que cree en mí, las obras que yo hago, él las hará también” (Juan 14: 12). Para poder emular lo que el Maestro hizo, tiene que haber una ley que sustente sus obras sanadoras. Si el término “ciencia” se refiere a hechos ciertos y verificables, la ciencia y el Consolador son inseparables.

| 25 enero 2017 08:01 AM | Ciencia y Salud | 4.6k Lecturas
¿Es posible reconciliar la religión con la ciencia?
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El renombrado astrofísico Laurance Doyle afirmó: “El progreso en la ciencia comienza con la disposición de aceptar la evidencia de la inteligencia por encima de la evidencia de lo que aparece ante los sentidos físicos. Esencialmente esto es lo que siempre ha sido la verdadera ciencia, desde que el concepto de que la tierra era redonda reemplazó la noción equivocada de que era plana...”

Una persona que se mostró dispuesta a mirar más allá de los sentidos fue Mary Baker Eddy. En 1866 ella sufrió graves lesiones en la columna vertebral y en la cabeza al resbalar en una vereda cubierta de hielo de Lynn, Massachusetts. Ni el médico que la atendió, el Dr. Crushing, ni sus amigos, esperaban que sobreviviera. Después que el ministro religioso procurara prepararla para la muerte, Eddy pidió que la dejaran sola y abrió su Biblia en la historia de los Evangelios en la que Jesús sana a un paralítico (Mateo 9:5).

Habiendo estado enferma e incapacitada la mayor parte de su vida adulta, Eddy había buscado durante muchos años la verdad sanadora que Jesús dijo que la liberaría. También había buscado ayuda en los métodos de tratamiento populares de su época, pero, en el mejor de los casos, sólo había encontrado alivio temporal. Su estudio y sus experiencias la llevaron, cada vez más, a la conclusión de que la salud era mental por naturaleza, y que Dios tenía el poder de sanar mediante el Cristo. Estos pensamientos convergieron en su hora de mayor necesidad, después del accidente.

“Mientras leía, la verdad curativa alboreó en mi pensamiento”, explicó. Contó que las palabras “Yo soy el camino, la verdad y la vida” (Juan 14: 6) le vinieron con tal claridad, que sintió un poder y una fuerza que no le eran propias. El dolor había cesado. Ella se levantó, se vistió y caminó hasta la otra habitación, para asombro de sus amigos.

Durante las siguientes semanas y meses, Eddy reflexionó sobre lo que había pasado. Sabía por varios relatos bíblicos que muchas personas habían sido sanadas mediante una “fe santa y enaltecedora”, y que los primeros cristianos eran sanadores. Ella se preguntaba si había un principio detrás de estas curaciones espirituales que cualquier persona pudiera utilizar. Después de pasar los siguientes tres años estudiando la Biblia y poniendo a prueba lo que iba aprendiendo al sanar a otros, se convenció de que sí había un principio, y comenzó a enseñar a otras personas a sanar mediante lo que ella llamó Ciencia Cristiana. En su libro Ciencia y Salud con la Llave de las Escrituras, ella explica cómo sanaba Jesús y cómo sus seguidores también pueden hacerlo:

“Jesús contemplaba en la Ciencia [las leyes de Dios] al hombre perfecto, que a él se le hacía aparente donde el hombre mortal y pecador se hace aparente a los mortales. En este hombre perfecto el Salvador veía la semejanza misma de Dios, y esta perspectiva correcta del hombre sanaba a los enfermos”.

Cuando mi hija comenzó a caminar aproximadamente a los 11 meses, su pie derecho se torció hacia adentro en un ángulo claramente visible. Más tarde, un pediatra sugirió que sería necesario colocarle una férula de aluminio para corregir el problema, y nos pidió que consultáramos con un ortopedista. Llamé a un practicista de la Ciencia Cristiana para que orara conmigo por la situación. Parafraseando a Hebreos 12:13, el practicista dijo: “Dios hace sendas derechas para sus pies”. El versículo completo dice: “Y haced sendas derechas para vuestros pies, para que lo cojo no se salga del camino, sino que sea sanado”. En menos de una semana el pie estaba perfectamente derecho. No fue necesario consultar al ortopedista. Más adelante nuestra hija tomó clases de ballet, practicó deportes en la universidad, y hace poco completó la prueba de atletismo “Ironman” de Florida.

El primer capítulo del libro del Génesis nos dice que el hombre fue hecho a imagen de Dios, y agrega: “Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera”. Las oraciones por nuestra hija fueron que Dios hiciera aparecer su verdadera perfección espiritual como hija de Dios.

La Ciencia Cristiana enseña que la curación es el resultado natural de recurrir a una ley espiritual más elevada, que siempre está en operación. Las leyes de Dios sólo tienen que aplicarse, y la Ciencia Cristiana nos muestra cómo hacerlo.

Hank Teller es Comité de Publicación de la Ciencia Cristiana para Mississippi. Twitter: @MSComPub

Publicado originalmente en The Clarion Ledger

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Fuente: > Hank Teller es Comite de Publicacion de la Ciencia Cristiana para Mississippi. Twitter: @MSComPub
Carmen Olivas

Carmen Olivas

Laboro como Comité de Publicación de la Ciencia Cristiana para Perú.

Comparto artículos sobre espiritualidad, bienestar y vida sana.