¿Es posible comer solo con los ojos?

Como sabemos la gastronomía es todo una disciplina y dentro de ella se rige la importancia de una buena presentación de los alimentos, pero ¿Qué tan importante es? Pues la compleja disposición espacial de los colores y los ingredientes en él son solo algunas de los puntos que se deben tener en cuenta. Ya existe evidencia de que el tamaño y el color de los platos usados al momento de servir la comida influye en la cantidad de lo que consumimos.

| 17 enero 2017 11:01 AM | Ciencia y Salud | 3.7k Lecturas
¿Es posible comer solo con los ojos?
Comer con los ojos
Por: Valeria Chuquimez

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Es muy probable que hayas escuchado esto antes y hayas pensado que es solo lo dicen por decir pero no, ES CIENCIA.
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El Dr. Brian Wansink de la Universidad de Cornell realizó un estudio seguido de una serie de experimentos con los que afirmó que en la conducta alimentaria la “Ilusión Delboeuf” es la más influyente. Y ¿De qué trata exactamente esta ilusión?

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Esta ilusión nos remonta al año 1865 en el que Delboeuf demostró con esta imagen que existe una diferencia en la percepción de ambos puntos, que son del mismo tamaño pero al colocar ese anillo rodeando al punto de la izquierda nos hace creer que es de mayor tamaño.

Pero volviendo a Wasnick, su experimento fue realizado con la colaboración de profesionales de la salud (médicos, nutricionistas, psicólogos) que están especializados y conscientes de la adecuada selección del tamaño y proporciones, y bueno el experimento consistió en que ellos se sirvieran helado, como resultado se mostró que a quienes les daban platos grandes tendían a servirse porciones más abundantes en diferencia a quienes les daban platos pequeños.

En resumen los resultados fuero que mientras más grande sean los platos la persona tiende a servirse mayor cantidad de comida y cuando los platos son pequeños, estas se sirven menor, y todo esto simplemente por un efecto óptico y de asimilación que fue estudiado hace ya un poco más de siglo.

Este estudio es de gran utilidad en la salud alimenticia ya nos hace darnos que no se trata de cantidad si no de la calidad, y nuestros cerebros pueden engañarnos muchas veces con respecto a la cantidad de alimentos que ingerimos. Sabiendo que el tamaño de la porción es relevante a la hora de mantener un peso saludable hay que recalcar que en la sociedad en la que vivimos las personas suelen pensar que mientras MAS COMIDA RECIBAN (en un restaurante, fast food, etc.) mejor han invertido su dinero, es una especie de “pago bastante dinero y espero bastante comida” pero la ingesta calórica adecuada para nuestro organismo nos dice que solo debemos comer hasta estar un 80% satisfechos, de lo contrario llegaríamos a comer demasiado y sentirnos incómodos ya que no todo lo que ingerimos nos va a nutrir adecuadamente.

Dejando de lado el tema de la cantidad ahora pasaremos a analizar ¿Cuánto influye el tamaño del empaque o reservorio donde colocamos nuestros alimentos? Sabemos que las empresas de la industria alimentaria solo buscan vender y tratan de engañarnos con el tamaño de las bolsas, latas, cajas, y cualquier otra cosa que contenga comida. Una prueba de esto es que los envases de alimentos han aumentado de forma constante en los últimos 30 años, basta con mencionar que ahora incluso existen envases contenedores de frutas.

El incremento de estos envases está relacionado con el consumo, y el por qué es muy simple. Los grades paquetes por ejemplo nos hacen creer implícitamente que la cantidad de alimentos que contienen es “mayor” o “apropiada” por lo que no tenemos problemas en pagar, y esto es lo que ha incrementado su demanda. El caso es similar al de los platos de comida en los restaurantes antes mencionado.

El principal problema reside en que las personas no tenemos una expectativa de cuanto vamos a comer cuando nos presentan un platillo, es decir nunca decimos que cantidad tenemos la intención de consumir, la mayoría de personas toman en cuenta la cantidad de lo que comen cuando ya han terminado el plato, y en algunos casos hasta lo dejan completamente vacío, en estos casos las personas tienen como referencia el dejar el “plato limpio” como el punto de estar saciados o punto de satisfacción, lo cual es completamente dañino.

E incluso por más que las personas tengan la intención de solo comer la mitad, o la tercera parte de lo que les sirven, igualmente serán propensas a consumir mayor cantidad de alimento si así se les ofrece, por ejemplo podrían servirnos gran cantidad de comida en un plato grande e inconscientemente terminaríamos comiendo más de lo que teníamos planeado en un principio, y otra vez la influencia de la señal visual puede ser automática e influenciar deliberadamente en nuestras decisiones.

HABLEMOS DE LÍQUIDOS

Es sorprendente la manera en la que el tamaño e incluso la forma del vaso puede jugar con nuestras mentes, haciéndonos a veces beber más de lo que tenemos planeado, lo que por ejemplo suele pasar cuando estamos en una reunión y lo último que queremos es beber demasiado alcohol.

El Dr.Brian Wasnick de la Universidad de Cornell, realizo un estudio con el apoyo de experimentados bartenders, el experimento consistió en evaluar cuan precisos podían ser al servir cierta cantidad de líquido en dos vasos de diferente tamaño y forma: uno alto y delgado y otro ancho y corto.

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Los bartenders especularon que el vaso alto y delgado podía captar mayor cantidad de liquido por lo que terminaron sirviendo entre 20 y 30% más de liquido en el vaso corto y ancho para que las cantidades sean “iguales”. Basándose en la lógica que usaron los bartenders, lo investigadores concluyeron que las personas suelen captar primero la altura del liquido, tomando decisiones en base a la altura del vaso también, lo que crea la ilusión de que los vasos cortos y anchos contienen menos líquido. Pero ahora sabemos que no es así, y si no está usted seguro entonces podría usar medidores para garantizar la medida exacta de líquido y verá que el vaso alto no contiene mayor cantidad.

El equipo del Dr.Wansick también asegura que esta señal visual influye en la saciedad, como en el caso anterior en el de “estar satisfechos cuando nuestro plato está vacío” lo que también ocurre cuando se trata de líquidos y saciar nuestra sed.

Ahora que tenemos el conocimiento de cuan engañoso puede ser el tamaño y la forma para nuestra visión, no dejemos que nuestro cerebro nos convenza.

Valeria Chuquimez

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Fuente: > Valeria Chuquimez
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Colaborador 9324 La Primera Digital