El ‘acúfenos’ o ‘tinnitus’ como medio, síntoma, de diagnósticos psiquiátricos como la esquizofrenia y otras psicosis

Los planteamientos que postulo han de denominarse «cientificidad del consciente».

| 08 julio 2016 08:07 PM | Ciencia y Salud | 5.6k Lecturas
El ‘acúfenos’ o ‘tinnitus’ como medio, síntoma, de diagnósticos psiquiátricos como la esquizofrenia y otras psicosis
Pet scan de cerebro de paciente con esquizofrenia (Izq.) y normal (Der.) Univ. Purdue.
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El fenómeno “acúfenos” o “tinnitus” (pitidos en los oídos) que según determinadas fuentes médicas últimas, como plantea una de mis teorías basada en una determinada cientificidad del consciente, no proviene de alguna fuente externa; actualmente se encuentra en una condición dubitante, pues si el hombre remitiéndose a sus características de animal, no manifiesta, en ninguno de los casos alguna reacción como receptor, sin que otra fuerza ejerza determinada acción que cumpla la función de emisor (es entonces que las leyes universales de comunicación fundamentan lo argumentado). Por esto, los animales (como ratones, cobayos, etcétera) al no poseer conciencia, no podrían -en ninguno de los casos- ser diagnosticados con esquizofrenia u otras psicosis. Lo único que se lograría es exacerbarlos, crearles hiperactividad (físicas y psicológicas), pues no se puede inocular este padecimiento en humanos, y que también por ser un corpus de síntomas, se torna enrevesado. Es más, los signos, "síntomas" como el de oír voces, para los psiquiatras solo corresponden a la equivalencia de una singular voz interior; pero cómo, interrogaríamos a los entendidos en el tema, una persona va a manifestarse convincentemente, comprobable como verdad, ante especialistas aislados que creían capaz a cierta persona de lograr lo que en sus retóricas planteaban. Así también, por medio de detectores de mentiras se comprobaría que afirman una verdad. En sus discursos, pueden incurrir nuevas ideas (dictadas por las famosas y desquiciadas voces), conceptos en los que el individuo no era perito, e inclusive, hasta en otros idiomas y así mismo dolores físicos debido al sonido (hay que resaltar que esta onda; frecuencia, -como se le denomina científicamente- podría generar una otitis diferenciada, debido a los golpes; esto hace aún más validero mis planteamientos). Entonces, el acúfenos o tinnitus podría ser el conductor hacia diversas inflamaciones y trastornos psiquiátricos, sobre el carácter metafísico (concluyentemente, físico) en múltiples padecimientos. Si es así, estas inflamaciones y síntomas psiquiátricos podrían ser ocasionados por la presencia del chirrido, frecuencia, en mi teoría (y demás planteamientos) provocada por una antena o satélite, como ya atestiguan algunos científicos. Es decir, esta denominada por nosotros, científicos en general, frecuencia, la cual forma parte de diversos diagnósticos psiquiátricos, enfermedades al oído y estrés es, postulo, el origen-síntoma de diversas diagnosis.

Hace no mucho, ha aparecido en el mercado una novedosa pastilla (Idaptan) para suprimir los traumatizantes chirridos, que en lo personal y científicamente considero, como recalco y vuelvo a aseverar, una onda; frecuencia. El efecto de este como cualquier fármaco, sólo ataca -obviamente y está demás decirlo- al cuerpo humano (actúa a nivel de las células del corazón y oído en las situaciones en las que se produce una falta de oxígeno debido a un menor riego sanguíneo), y las nuevas teorías, cada vez más preponderantes, postulan (como enuncio líneas arriba) que este padecimiento es producto de algún fenómeno telecomunicacional artificial, ya sea una antena desviada (probable, pero se crearía un caos; más de uno en una casa o condominio sería diagnosticado con algunas de las "enfermedades" investigadas) o, en ideas más coherentes y a la vez intrépidas, manipuladas, claro, enuncio esto como hipótesis y arriesgando mi calidad de coherencia ante la psiquis del pueblo que se acostumbra a los axiomas que lanza cualquier individuo. Este pitido o silbido para los que pregonan sentidos abstractos, elevados y difíciles de comprender es metafísico, entonces los sentidos del médico individuo, psiquiatra, no manifestando esta condición, para ellos psiquiátrica, no experimentan estas "limitaciones". Sería crucial que un médico psiquiátrico, específicamente esquizofrénico, postule sus tesis, pues ninguno de los antipsicóticos logra curar el padecimiento, frenar las voces y los acúfenos, sino dopar al “paciente” (claro, la receta es correcta, se controla la dopamina, afectada por los acúfenos, estrés y demás consecuencias, pero no se halla la verdadera causa, que en severas sospechas es artificial).

Hay que ratificar que es un diagnóstico, pues esta afección a la conciencia que, destaco, no es una enfermedad, está asociada a externalidades, como ya explicaba. Millones de pacientes esquizofrénicos afirman, completamente convencidos, que escuchan voces y sí, efectivamente, en a los artefactos, pero el chirrido, acúfenos o tinnitus (frecuencia sensorial auditiva externa que se alinea sector denominado, según el hinduismo y algunas culturas asiáticas, Ajna Chakra, el cual se relaciona con la glándula pineal), sensibiliza la cientificidad de la conciencia, sus nociones, haciéndoles perder la razón, razonando en el absurdo (en un período de cinco meses, el paciente podría perder el raciocinio, si no recibe un método inductivo). Este es el problema de los que no lograron discernir entre los chirridos provenientes de un artefacto -afectados en gran medida por la sensibilidad acrescente que desarrollan- y la realidad física maniobrada y no maniobrada (entiendo por sonido en la realidad, a todo fenómeno que puede manifestarse de cualquier forma y hay que resaltar que puede ser artificial, y lo artificial es manejado por algún organismo (sea hombre, ente, etcétera). Sus causas podrían ser, como repito en teoría, maléficas, bizarra y desquiciadas. Para lograr una mejoría, he planteado un método inductivo en el cual el individuo diagnosticado, debe juzgar cualquiera de las voces que escuche como relaciones interpersonales e intersubjetivas, actuando un “falso emisor”; es decir, existe pero no se reconoce la proveniencia.

Rechazándose así, la teoría de la voz interior que, en condiciones normales te obedecería, al igual que cualquier idea-imaginación; planteo que en todos los casos, sólo análisis desmentirían y espero que desmientan estas conjeturas. Bueno, bajo la influencia de la frecuencia, los neurotransmisores se exacerbarían. En ciertas teorías se considera la presencia de este chirrido como “causa de”, pues no hay forma del que paciente deje de escucharlas y, la teoría que postula la presencia de una frecuencia sensorial auditiva, cada vez toma más cabalidad. Finalmente, hay que resaltar que no hay examen contundente que indique si una persona posee o no esquizofrenia o similares psicosis.

Este chirrido que gira como eje central en el presente texto (frecuencia sensorial auditiva, en hipótesis) puede maximizar y minimizar su contundencia (contrastándose con los casos de diversos pacientes) y, a la vez, como proveniente de todo aparato “x” con programación de ondas, medicina cuántica, el cual emite frecuencias, codifica, decodifica y transmite, telecomunicaciones. Como sabemos y reiteramos, para toda comunicación, como ley universal, debe estar presente como característica esencial, un emisor y, como complemento, tautológicamente contundente, un receptor. Entonces, este padecimiento, también síntoma, es consecuencia de cierto sector de la tecnología que a la psiquiatría no le incumbe, por decisión propia o ignorancia.

Se podría tratar de converger ideas con especialistas en el tema, científicos los cuales debieran basar sus estudios en ondas; frecuencias, medicina cuántica. De todos modos, contrastar posiciones vendría a confluir en un conjunto de planteamientos que nos darían nuevas luces. Afirmo todo esto, con la postulación de que la frecuencia es emitida, a causa del hombre; esto se torna indefectible, pero la duda está en si existe algún propósito. Y bien, así sea pasivamente (dilema universal) existe el propósito. Con respecto al caso particular del diagnóstico esquizofrenia (válido también para los demás trastornos de tipo psicótico), podemos enunciar contundentemente que la búsqueda de la cura sólo se remite al estudio del cerebro, pero en las recetas y recomendaciones, encuentro una situación que puede incurrir en una crucial y vertiginosa contradicción. Por qué, así afirmen y afirmo que el yoga sirve para ganar concentración, no creo que con estas prácticas, las voces desaparezcan, como curiosamente se ha dado en la praxis. Es completamente seguro que la cura del corpus de síntomas no desaparece por ganar mayor concentración, sino sólo alguna característica perdida en el transcurso de la experiencia vital del individuo. Expongo estos argumentos, planteando que los antipsicóticos cumplen certeramente su función y que el yoga ha conllevado soluciones, algunas, poquísimas curas milagrosas que atribuiría a la superación del diagnóstico psiquiátrico (estos, pasan a denominados yoguis). Cabe resaltar que esta práctica, yoga, se encuentra asociada a los puntos chakrás, concepto que también manejan con pericia los chamanes, brujas y demás intermediarios del silbido “espiritual”. Mediante estas alianzas se puede hallar indicios del pacto patente que se posee con diversos políticos (el poder en general), los cuales, poseen un chamán o bruja "de cabecera". Entonces, surge la siguiente interrogante: ¿Por qué los políticos, emblemas de la razón y coherencia, creen en la brujería y el chamanismo? Es decir, su alianza con el poder (políticos, famosos, etcétera), que también engloba a los medios de comunicación y telecomunicación, peleadísimos en el mundo y, en la actualidad, con más intensidad en Suramérica.

Para Mircea Eliade, el chamán no es un enfermo mental sino alguien que ha vencido la enfermedad. De esa experiencia obtiene sus poderes para manipular lo sagrado (1) y desempeñar funciones terapéuticas. Una característica sagrada (escondida) puede ser por ejemplo, una forma de comunicación oculta, pasiva o sin rastro alguno ante el sujeto que le incumbe de sobremanera y/o al hombre diagnosticado, "enfermo mental". Con respecto a los rituales, sirven en referencia a su carácter ancestral. Estos símbolos, muy bien manejados por estos individuos casi siempre bien aliados con personas de poder, son atendidos, según sus discursos por dioses-diablos que yo me atrevería a igualar a la condición obscura humanística, claro, involucrados y con la ayuda de los nuevos métodos (tecnología "de punta" e inspirada en el ser humano). Muchos chamanes han complementado sus técnicas con los conjuntos de conocimientos, instrumentos y métodos técnicos empleados por sectores específicos (así como en el mundo entero, diversos aparatos de última generación nos recubren, constituyéndonos robóticos), aparte de poseer los clásicos métodos naturales, se comprende que estas tecnologías, creadas por el humano, ayudan al corpus de sus fuerzas vitales y externalidades, adueñadas por las telecomunicaciones.

En el ámbito de la religión

Debo acotar que las voces (onda; frecuencia sensorial auditiva en teoría) para un santo o poseído se perciben de la misma forma. La diferencia consiste en que para el poseído el resultado es negativo y, para el santo en vida, positivo; todo esto depende del discurso del santo en vida o poseído comunique. Y también, del trato, como influencia, que se le dio en la realidad que los circunscribió. Por otro lado, se podría teorizar y plantear una hipótesis que enuncie que la diferencia entre un santo en vida y poseído, depende de la asimilación de las condiciones psiquiátricas que lo abarcaron o también de las manifestaciones de estas. Entonces, se podría afirmar que las condiciones psicóticas (comunicación con dios para la religión; voz interior para la psicología) para un santo eran positivas y no causaban daño, y para un poseído eran negativas y causaban de año. De todas maneras eran voces. Un claro ejemplo es el de Santa Rosa de Lima.

Los poseídos para la religión son en medicina, psicóticos, esquizofrénicos; para la ufología, contactados, así podemos hacer analogía en correlación a las diversas ideologías.

(1) El concepto de sagrado en las ciencias humanas hace referencia a lo que está separado, escondido, a lo que es enigmático, oscuro, insondable, diferente, extraordinario, en contraposición a lo profano, que es lo que se encuentra fuera del ámbito de lo sagrado.

Interrogante:

¿Por qué los médicos recomiendan, ante diagnósticos como el acúfenos o tinnitus o diagnósticos psiquiátricos salir al campo (¿podría denominarse un acto simbólico, como todo, ante los preceptos que muchas personas poseen?)? Puede o no resultar, también debido a las reacciones psicológicas del hombre. En el campo se reduce la posibilidad existente de alguna onda; frecuencia sensorial auditiva.


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Raúl Allain

Raúl Allain

Escritor, poeta y editor.

Presidente del Instituto Peruano de la Juventud (IPJ) y codirector del sello independiente Río Negro.