Analgésico en el fondo del mar

Efectivamente, es en las tropicales aguas del Caribe frente a las costas de América del Sur en donde habitan casi 700 especies de caracoles, de las cuales por lo menos un centenar son venenosas. Una de estas especies es el Conus regiuseste caracol venenoso posee un arpón en la boca por donde libera su veneno que utiliza para atacar a su víctima. Y este veneno es el que podría servir como alternativa a los fármacos opioides que hoy en día son usados como analgésicos.

| 23 febrero 2017 07:02 PM | Ciencia y Salud | 2.3k Lecturas
Analgésico en el fondo del mar
Analgésico en el fondo del mar
Por: Valeria Chuquimez
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PERO… ¿CÓMO ES QUE UN VENENO PUEDE SER CURATIVO?

Para entender esto, debemos saber en primer lugar que existen muchos caracoles venenosos, como ya había mencionado antes, y sus métodos de caza al igual que el veneno que liberan son diferentes. Por ejemplo el veneno del Conus geographus posee muchos componentes, entre ellos 100 neurotoxinas, que usadas todas juntas podrían llegar a matar un humano, pero individualmente alguna puede tener beneficios, también posee insulina en su veneno que sirve para causar un ataque hipoglucémico en las presas antes de devorarlas.

En el caso del veneno de la especie Conus regius, este posee una molécula que sintetiza el compuesto llamado RgA4, el péptido impide que las señales de dolor emitidas por las neuronas sean transmitidas completamente. Y lo mejor de todo es que realiza este procedimiento sin usar los receptores opioides de la membrana de las células nerviosas (neuronas) que responden a la acción de opiodes endógenos creados por el cerebro, pero también a los exógenos que son los analgésicos que recibimos de manera artificial del medio exterior como por ejemplo el opio y la morfina.

Como sabemos los analgésicos tienen como principal función aliviar el dolor, y los analgésicos basados en el opio son imprescindibles en casos postoperatorios u oncológicos ya que el dolor causado por la quimioterapia es intolerable. Administrarlos en estos casos extremos no es ningún problema ya que son muy efectivos, sin embargo se suele dejar en segundo plano los dos grandes problemas de los derivados del opio: el paciente desarrolla tolerancia, es decir, cada vez necesita una dosis mayor para que el medicamento haga efecto y la adicción.

Podemos usar el ejemplo de Estados Unidos en donde casi 12 millones de personas que han usado los analgésicos opiodes- como el fentanilo, la buprenorfina o la oxicodona-para fines médicos, han terminado abusando de estas drogas y haciéndose dependientes.

El problema con la adicción seria la principal razón para creer que el veneno de estos caracoles deberías ser usado como en nuevo gran analgésico en el mundo de la medicina.

LA INVESTIGACIÓN Y EL EQUIPO A CARGO

El profesor de psiquiatría de la Universidad de Utah y coautor de la investigación, el Dr. Michael Mclntosh nos explica "RgIA4 actúa sobre una ruta completamente nueva, lo que abre la puerta a nuevas estrategias para tratar el dolor", es de entender que en lugar de actuar en conjunto con los receptores opiodes, este compuesto lo hace sobre los receptores nicotínicos que también se encuentran en la membrana celular e interactúan con un neurotransmisor llamado acetilcolina (Ac) lo que haría su respuesta más inmediata, "Estamos convencidos de que los fármacos que trabajen con esta ruta podrían reducir el coste del uso de los opioides" añadió.

Los resultados de la investigación fueron publicados en la revista PNAS, los investigadores diseñaron 20 copias con la misma estructura química del péptido original del veneno (el compuesto RgA4) para encontrar la manera en la que este compuesto pudiera inhibir con eficacia a los receptores nicotínicos.

En el proceso de experimentación utilizaron ratas para modelar el circuito de dolor. Para poder recrear la situación de dolor algunas de las ratas fueron tratadas con oxaliplatino que es un agente de quimioterapia que tiene el efecto de convertir desde las percepciones termo receptoras como sensación de frio en una presión muy dolorosa hasta las mecano receptoras como una simple caricia en algo punzante y desagradable. Luego de exponerlas a la situación de dolor se les aplico la conotoxina, es decir el veneno del caracol, y estos dejaron de sentir dolor y aversión al tacto. Además se destaco que su activación fue muy rápida ya que solo demoro media hora en hacer efecto y que en algunos se mantuvo hasta 72 horas dentro del organismo de los roedores aliviándolos del dolor. Los investigadores no pudieron notar que la nueva ruta de dolor que usaría el compuesto RgA4 produjera dependencia o adicción como el caso de la morfina y otros derivados del opio, lo cual sería un gran beneficio ya que lo que se busca es un analgésico que no cause adicción y sea tan efectivo como los anteriores.

A pesar de que se necesitan más estudios, y debe ser probado en humanos los investigadores ponen toda su fe en el veneno de los caracoles para tratar el dolor, sobre todo el dolor crónico o el neuropático, así como también aliviar el dolor causado por las quimioterapias ya que cada día más personas se ven afectadas con el cáncer y deben tomar este tratamiento por más doloroso que sea, y lo que se busca es una manera de sobrepasar el dolor y ayudarlos a seguir en su lucha, en caso de que se completen los estudios necesarios- que no son muchos- para descartar que este veneno cause algún tipo de adicción como los analgésicos sintetizados en base del opio, sería uno de los grandes descubrimientos de los últimos años ya que no se puede optar por la opción de insensibilizar a los pacientes para que no sientan el dolor, en muchos casos dosis altas de morfina no son suficientes para inhibir el dolor que sientes y se tiene que llegar a medidas extremas como poner al paciente en coma, sin embargo se ha descubierto que en algunos casos el dolor es tan fuerte que a pesar de estar en coma, las personas siguen sintiendo el dolor. Asi como también muchas de las personas que han pasado por un procedimiento quirúrgico han declarado haber sentido todo durante su operación, eso quiere decir que no todos procesan la anestesia de igual manera. Buscar nuevas opciones para brindar salud y salvar vidas es lo que busca este proyecto y se espera que culmine de manera satisfactoria.

Valeria Chuquimez

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Fuente: > Valeria Chuquimez
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Colaborador 9324 La Primera Digital