¿Qué tiene en común un Toyota Hybrid y el coche de Fernando Alonso?

Un carro de competición F1 y el carro que esta estacionado en nuestra cochera se ven totalmente diferentes y pareciera que están desligados en su totalidad en ocasiones puede existir una relación muy grande entre ambos aunque el Toyota TS050 híbrido con el que Fernando Alonso compitió las 24 Horas de Le Mans resulte imponente, en realidad tiene mucho en común con el Toyota que se puede conducir en el día a día.

Por Natasha Quiñonez | 30 oct 2018 |    
¿Qué tiene en común un Toyota Hybrid y el coche de Fernando Alonso?
Mucho más que un híbrido.
Dos autos geniales.

Más datos

Uno de los carros más interesantes de la actualidad.

Las diferentes competiciones son utilizadas por las diferentes marcas para experimentar y poner a prueba sus nuevas tecnologías para así mejorarlas o innovar en las mismas con el fin de luego trasladar esos avances a los modelos de producción en serie. Cada campeonato tiene unas características que hacen que sea más propicio para investigar en un área determinada. Cuando se habla del Mundial de Resistencia (WEC), en el que los monoplazas tienen que soportar pruebas de muchas horas, la fiabilidad es uno de los aspectos clave.

Estos son los puntos en los que cualquier Toyota se parece al de Fernando Alonso en las 24 Horas de Le Mans.

Mecánica Hibrida.Toyota es una de los fabricantes que más ha innovado con los sistemas de propulsión hibrida. Siendo unos de los primeros en el mercado de ventas de España; El TS050utiliza una mecánica con el mismo formato, aunque mucho más potente. Posee un motor de gasolina de 2.4 litros, una cilindrada que es común encontrar en modelos producidos por series encontrados rodando en las calles cotidianamente, sobrealimentado con doble turbo para alcanzar los 500 CV. Supone, sin embargo, sólo el 50% de su potencia ya que parte eléctrica se encarga de generar otros 500 CV.

Gestión Eléctrica.

El Toyota TS050 entra en la categoría LMP1 híbridos, pero presenta diferencias con respeto a los LMP1 convencionales, que tienen permitido usar más combustible, por lo que resulta clave el tratamiento de la energía eléctrica para obtener ventaja; utiliza una batería de ión-litio de gran capacidad, que debe almacenar una cantidad importante de energía para suministrarla de manera continua, que al trasladar esta tecnología a los coche de la calle es uno de los principales caballos de batalla de híbridos, híbridos enchufables y eléctricos para mejorar la eficiencia y aumentar su autonomía. Sumado a esto posee sistema de frenada regenerativa, que acumula electricidad aprovechando las frenadas y cuyo uso está bastante extendido en los modelos de producción.

Aerodinámica.

Claro está que ningún carro de carrera presentara un diseño similar a los convencionales que vemos en las calles, sin embargo, presentan similitudes en el diseño aerodinámico para optimizar el flujo de aire como diseño estudiado, pequeños alerones, canalizaciones de aire para mejorar su coeficiente de resistencia aerodinámica, algo que le ayuda a reducir tanto su consumo como sus emisiones, además de afectar positivamente a su dinámica de conducción.

Ligereza.

Fundamental tanto para los carros de competición como los producidos en series, donde la ligereza del vehículo provee grandes beneficios como mayor eficiencia, continuando por un aumento del rendimiento y las prestaciones y cerrando con un comportamiento dinámico optimizado, con menores inercias y una mayor agilidad. Los carros de calle están utilizando materiales mucho más ligeros para su fabricación para obtener los mismos beneficios.

Como puedes ver, poseen mas relación de la que te imaginas un carro de competición profesional a un Toyota Hybrid producido en serie el cual puede manejarlo tú.

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Natasha Quinonez

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    Perdiodista y asesor de martketing
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