Un millón 650 mil menores trabajan en el país poniendo en riesgo su salud e integridad

El Trabajo forzoso en niños o esclavitud moderna infantil viene afectando alrededor de 1 millón 650 mil niños y niñas en el Perú dentro de los que un 70 % realizan labores denominadas peligrosas que ponen en peligro su seguridad, integridad y moral.

| 17 noviembre 2014 12:11 PM | Actualidad | 2.8k Lecturas
Un millón 650 mil menores trabajan en el país poniendo en riesgo su salud e integridad
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Este es el panorama en el cual se desarrollará la Semana Fin a la Esclavitud Infantil (End Child Slaverry Week por sus siglas en inglés) que empezará este miércoles 19 de noviembre a nivel mundial.

Isaac Ruíz, especialista del Centro de Estudios Sociales y Publicaciones (Cesip), reveló a Diario UNO que en el país unos 184 mil 600 niños y adolescentes hacen trabajos domésticos y de esa cantidad 46 mil son menores de 12 años. “Entonces estamos hablando de menores en esclavitud moderna”, dijo Ruiz.

Para el especialista se trata de un fenómeno que se repite en muchos países de América Latina, aunque muchas veces la familia está detrás. “En varios casos estos papás o mamás han pasado por la misma experiencia de chicos. Nosotros trabajamos con familias con estos problemas. Estos padres tienden a pensar que al salir a las calles a vender o mendigar a ellos no les van a dar pero a sus hijos sí. Es como que se ha perdido la noción del derecho humano del niño y de la niña, del derecho a la protección. El hijo menor es simplemente usado como una herramienta de trabajo en este caso, entonces muchas veces se explica por la misma historia del padre y de la madre”, explica Ruiz.

Otro caso se da cuando la situación económica es tan crítica que se empieza a confundir el papel del niño y se abandona los roles protectores. “Hemos hablado con madres de familia que son dependientes de sus hijos emocionalmente, es decir que la pobreza les ha afectado tanto que se sienten personas que no sirven y esperan que su hijo la proteja. Y ese niño ha sacado tal fuerza de ver a sus madres así que se convierten en padres de sus madres. El menor piensa que debe trabajar por que se acuerda de cómo está su madre y dice que si no trabaja no comen”.

En Lima esta situación se ve en los cruces de avenidas, en zonas comerciales o en los micros donde niños cantan o piden limosna. “Por eso es que hablamos de una política de fortalecimiento de la familia no solo económico sino emocional”, agregó Ruíz.

ADEMÁS

En Lima, la Semana Fin a la Esclavitud Infantil se realizará este miércoles en el Centro Cultural Ricardo Palma en Miraflores. Estarán representantes de instituciones públicas, empresas, adolescentes, extrabajadoras del hogar, etc.

Alejandro Arteaga

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