¿Sabemos cómo actuar ante un terremoto?

Una de las catástrofes que afectan en mayor medida a la población mundial son los terremotos. Estos dan muestra del poder de la naturaleza y de la manera impredecible en que puede actuar.

Vemos que gracias a la sismología y sus logros en el estudio de la estructura del interior de la tierra, cada vez son mayores los conocimientos que se tiene sobre las fuerzas que causan los sismos pero a pesar de ello, los científicos no pueden anticipar su momento de ocurrencia y por ello siguen generando cuantiosas pérdidas materiales y humanas.

| 07 setiembre 2017 08:09 PM | Actualidad | 1.6k Lecturas
¿Sabemos cómo actuar ante un terremoto?
¿Sabemos cómo actuar ante un terremoto?
Carla López
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Por esta razón, durante los últimos años se ha previsto la necesidad de diseñar estrategias que estén enfocadas en formar conciencia y crear cultura preventiva en la población al dar a conocer la manera más eficiente y segura de proceder ante estos eventos.

La información proporcionada por las instituciones dedicadas a estudiar los sismos, es muy extensa y variada. Sin embargo, no podemos asegurar que la población esté efectivamente capacitada para responder al momento de producirse estos fenómenos naturales y en el caso del Perú es un asunto de vital importancia ya que se encuentra ubicado en el Círculo de Fuego del océano Pacífico, un arco de placa rocosa que rodea el océano Pacífico y que concentra una elevada actividad sísmica (un 85% de la registrada en todo el planeta).

Una encuesta de Ipsus Perú para El Comercio, publicada en abril del presente año, muestra que el 68% de los peruanos afirman estar poco o nada preparados para responder a desastres naturales, incluido terremotos. Además, según datos divulgados por la misma encuestadora, el 53% de los peruanos no han participado en simulacros de sismos en los últimos 12 meses. Como podemos observar, la cultura de prevención ante los sismos es poco extendida en el país aunque ya se han realizado innumerables esfuerzos por parte de diversas instituciones, como es el caso del Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI). Este se encarga de organizar simulacros cada año, habiéndose planificado para el 2017 un total de cuatro simulacros de sismos a nivel nacional.

En el primer simulacro de este año, realizado el 31 de mayo, se estudió las medidas preventivas ante un “terremoto” de 8 grados de magnitud, resultando un saldo de 33.000 “muertos”, un elevado número que debería motivar a las autoridades y a la ciudadanía a crear nuevas estrategias para mejorar las capacidades de respuesta y disminuir las probabilidades de ocurrencia de daños.

Ante esta situación nos preguntamos ¿qué podemos hacer para intervenir de manera responsable y segura ante una catástrofe de este tipo? Acciones sencillas podrían marcar la diferencia para reducir los riesgos que conllevan y ayudarnos a sobrevivir. A continuación se presentan algunas de las principales sugerencias del INDECI y de otras instituciones de prevención de desastres que se han difundido en numerosas oportunidades a través de los medios de comunicación social pero que vale la pena recordar y poner en práctica:

- Preparar una mochila de emergencia y mantenerla en un lugar de fácil acceso dentro de la vivienda. La mochila debe contener medicinas, agua, alimentos no perecederos, linterna, prendas de vestir, fotocopias de documentos, dinero, artículos de higiene personal, silbato, radio portátil, entre otros objetos que considere necesarios para su supervivencia durante las primeras 24 horas posteriores al terremoto.

- Además de la mochila, el hogar debe disponer de una caja de reserva con alimentos y otros productos básicos en cantidades suficientes para afrontar hasta cuatro días posteriores al sismo. Debemos tener en cuenta que, aunque supone un gasto extra para el presupuesto familiar, esta caja de reserva puede aumentar las posibilidades de sobrevivir ante la emergencia.

- Ensayar un simulacro dentro del hogar con los miembros del núcleo familiar, fijando las rutas a seguir para la evacuación y definiendo cuales son las zonas de riesgo que se deberían evitar.

- Verificar las condiciones de las viviendas, incluyendo las instalaciones eléctricas y las conexiones de agua y gas para evaluar los riesgos y efectuar las reparaciones necesarias.

- Incluir, si es posible, la participación de vecinos en los simulacros de emergencia. Es importante recordar que la solidaridad es muy preciada en estos casos y que de esta manera otros miembros de la comunidad se sentirán motivados a organizarse y desarrollar actividades dedicadas a realizar modificaciones a las infraestructuras para que se facilite la evacuación al momento de presentarse un sismo.

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Fuente: > Carla López
La Primera Digital

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Colaborador 9324 La Primera Digital