Estas son las razones para no tomar agua embotellada

Todos los días en el mundo se consumen millones de botellas plástico que suponen una contaminación ambiental atroz, estos terminan convirtiéndose en residuos que van a parar al medio ambiente contaminando casi todo, a continuación te brindamos cinco razones para no comprar agua embotellada.

| 25 octubre 2016 12:10 PM | Actualidad | 4.8k Lecturas
Estas son las razones para no tomar agua embotellada
El agua embotellada es 100 veces más cara que el agua de tu caño y contamina el medio ambiente
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Comprar agua embotellada, conlleva un impacto medioambiental que no imaginamos, ya que tenemos la idea de que el agua embotellada es más saludable que el agua corriente. Asociado a cada botella que consumimos, hay una producción y reciclado de las botellas y etiquetas, embotellado y transporte del producto hasta su destino final. Desgraciadamente, en muchos lugares, beber agua del grifo de forma habitual no es recomendable por la cantidad de cal disuelta que contiene, y no queda otra alternativa que el agua embotellada.

Uno compra agua embotellada porque es saludable, ¿no? Es al menos como nos la venden en los avisos con paisajes montañosos, bosques, gente haciendo yoga, etc. Pero el agua embotellada es sólo agua, no tiene nada especial, es sólo agua potable. Pero con el dinero que se gasta anualmente en el mundo en agua embotellada, y el gasto que genera tanto plástico tirado a la basura, se podrían mejorar el agua pública y así no tener la necesidad de comprar agua en botellas de plástico.

1.- El agua embotellada no es diferente a la del grifo

Tomemos como ejemplo aguas famosas en todo el mundo que ni tan siquiera ofrecen agua de manantial y lo que venden es agua filtrada, no es ni mineral, ni mineralizada. Es simplemente agua potable, y suele ser vendida a precios altos. Que luego terminan generando muchos desperdicios plásticos que no son biodegradables.

2.- No es más saludable

No hay prueba alguna de que el agua embotellada sea mejor que la del grifo. Teóricamente en ambos casos es agua filtrada, y en ambos casos el agua potable es regulada. Pero no hay razón alguna para asumir que el agua embotellada es mejor o más limpia. Esto depende, claro está, de la zona donde vive cada uno, hay gran parte de la población que, es cierto, no tiene acceso al agua potable.

3.- Las botellas de plástico son altamente contaminantes

Las botellas de agua producen 1.5 millones de toneladas de desperdicios de plástico al año tan sólo en Estados Unidos. Esa cantidad de plástico requiere de 178 millones de litros de petróleo al año para poder producirlo. Y si bien el plástico de las botellas es de muy buena calidad, y por ende buscado para reciclar, el 80% se acumula en basurales, en calles, en ríos, en el océano.

Como dijimos antes el plástico no es biodegradable, se degrada tan sólo luego de miles de años, así que todo el plástico que se ha producido en la historia de la humanidad todavía está ahí afuera dando vueltas.

4.- Prestar menos atención a los sistemas públicos

La mayoría de la gente que consume agua embotellada en sus hogares es debido a que no les gusta el sabor del agua de grifo local, o porque tienen dudas sobre su potabilidad. Lo ideal sería apoyar propuestas para mejorar el agua de grifo. Si más gente consume agua embotellada, menos interés tendrás los organismos públicos en mejorar los servicios y calidad del abastecimiento de agua.

5.- El agua y su privatización

En todo el mundo el agua que sale de su grifo suele estar privatizada. Depende de grandes empresas. El agua ha sido llamada el “oro azul” del siglo 21, ya que se ha convertido en uno de los bienes más preciados.

Corporaciones multinacionales están comprando las empresas locales de agua en todo el planeta. Las mismas corporaciones que son dueñas del agua embotellada. Y sí, pensaron bien. A ellos les conviene económicamente vender el agua en botellas de plástico.

¿Qué podemos hacer?

Hay alternativas para decirle no al agua embotellada y que eso no signifique el tener que tomar el agua de grifo de la cual no nos gusta el sabor o le tenemos desconfianza: De este modo por ejemplo, podemos comprar termos de acero inoxidable y utilizarlos.

Para evitar el mal sabor hay muchas marcas de filtros que se pueden poner incluso en los mismos grifos, y no son caros. Y el agua que nos van a brindar no va a diferir con la embotellada.

Si el agua del grifo de vuestra zona no es de demasiada calidad o, por la razón que sea, sois reacios a beber el agua directamente del grifo, otra de las soluciones más económicas que podéis probar son las jarras con filtro. Su funcionamiento es sencillo, se llenan de agua y esperamos unos minutos hasta que el filtro de la jarra “purifique” el agua.

También existen otras posibilidades, como es la de utilizar botellas de agua biodegradables. Lo cierto es que la mayor parte del agua embotellada viene en botellas de plástico o de vidrio, pero últimamente cada vez hay más proyectos encaminados a ofrecer nuevas soluciones biodegradables para las botellas de agua.

En este sentido, uno de los casos más curiosos y sorprendentes es el de la bolsa de agua llamada Ooho. Hay otros proyectos que apuestan por materiales vegetales, por ejemplo, pero Ooho es un proyecto que va más allá, se trata de la primera botella/bolsa de agua comestible. Se trata de congelar el agua y rodearla de una membrana de gelatina mediante un proceso de esferificación. El resultado, como podéis ver en la foto es sorprendente, aunque habría que ver lo resistente que es la membrana que rodea el agua. Se trata de un proyecto novedoso, que busca sobre todo una aplicación deportiva (serían múy útil, por ejemplo, en las pruebas de atletismo de larga distancia. La verdad es que en fotos resulta fascinante a la vez que esperanzadora para lograr hacer olvidar, aunque sea un poco, a las botellas de plástico.

Críticas al agua embotellada

Los defensores del agua embotellada afirman que tienen muchas posibilidades para hacer llegar el agua a lugares donde no llega el agua potable. Eso es cierto, en ocasiones puntuales el agua embotellada puede servir de gran ayuda a aquellas personas que no tienen acceso al agua corriente ni a termos. Sin embargo, ¿cuantas de las botellas de agua de plástico son realmente destinadas a saciar la sed o las necesidades de los más desfavorecidos?

Por otro lado, surge una pregunta: Se podría abastecer a las zonas a las que en llegara el agua de esta manera pero, ¿cómo afrontar el problema de los residuos en todo esos sitios que no tienen las infraestructuras necesarias para el almacenamiento, reutilización o reciclaje del plástico?

Además, el agua embotellada es mucho más cara. En la comodidad de nuestra sociedad occidental, una botella de agua no es un producto caro, si lo comparamos con muchos otros.Sin embargo, una simple botella de agua de plástico es todo un lujo para otras personas del mundo, un lujo que jamás se podrían permitir.

Por último, el gran problema final del agua embotellada somos nosotros mismos y nuestras actitudes. No habría nada de malo en tener agua embotellada si reutilizaríamos las botellas de forma correcta. Pero, seamos sinceros, la mayor parte de la gente compra su botella de agua y cuando la termina o al final del día se olvida de ella, es más, seguramente acabará tirada en cualquier sitio. Desde luego que es una actitud despreciable, si te has visto reconocido, deja de hacerlo.

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Mike Freeman

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