¿DE QUÉ DEPENDE NUESTRO ESTADO EMOCIONAL?

Estoy seguro que más de una vez hemos escuchado frases como "Yo soy como soy y así me quiere la gente, y si no que pena pues" o tal vez "Yo nací así" o esta que me gusta mucho "Soy igual de ..... que mi......" o por último "Yooooo soy rebelde porque el mundo me hizo así..."

12 octubre 2016 01:10 PM | 4.7k Lecturas
¿DE QUÉ DEPENDE NUESTRO ESTADO EMOCIONAL?
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Quizá nada más lejos de la verdad. Algunas personas no son conscientes que sus resultados en la vida a nivel de salud, dinero y amor dependen de sus acciones, de sus comportamiento, de sus conductas. Pero lo que la mayoría desconoce es que esas conductas y comportamientos depende del ESTADO EMOCIONAL en que nos encontremos.

A veces estamos felices, optimistas, con mucha fuerza y nos sentimos llenos de energía y por el contrario hay veces que nos sentimos tristes, apáticos, coléricos, frustrados o simplemente "depres".

Pero ¿de qué depende?

Muy pocas personas saben que nuestro ESTADO EMOCIONAL depende básicamente de 2 cosas fundamentales: de nuestra FISIOLOGÍA y de nuestras REPRESENTACIONES MENTALES INTERNAS. Si ya lo sabías te felicito y si no date una palmada en el hombro y dite a ti mismo "Qué bueno que estoy leyendo esto!"

Cuando hablamos de FISIOLOGÍA, me refiero a nuestro cuerpo, a nuestra postura, a la manera como nos sentamos, como respiramos, como caminamos, la tensión en nuestros músculos, la mirada , etc. La gran mayoría de nosotros cuando tenemos problemas , nos sentimos tristes o bajoneados, siempre miramos hacia abajo, con la espalda encorvada, tomándonos la cabeza y encogiendo los hombros hacia adelante. Este es un patrón de postura corporal conocido.

Recuerda que nuestro cuerpo expresa lo que las palabras y las emociones callan. Incluso la OMS reconoce hoy a más del 70% de enfermedades como de origen emocional.

¿Cómo empezar a cambiarlo?

Cuando te encuentres en una situación que no es grata, AYÚDATE CON TU CUERPO. Es decir, levántate, cambia de posición, mira hacia arriba (nadie llora mirando hacia arriba), estira los bazos (como si hubieras ganado 10 mil dólares), cambia tu patrón de respiración y esboza una sonrisa, así no te la creas. Verás que en pocos segundos comenzarás a sentir algo diferente, una energía agradable y por increíble que te parezca te sentirás mejor. Cambiando tu FISIOLOGÍA cambiarás tu ESTADO EMOCIONAL.

Es tan sencillo que la gente no se lo cree. Por ejemplo si vas manejando, se te cruza un imprudente que te saca de tus casillas y reniegas, inmediatamente mírate al espejo y sonríe, así te parezca tonto y verás como en pocos segundos empiezas a cambiar tu ESTADO EMOCIONAL. Por favor no me creas....hazlo y me cuentas.

Por otro lado dijimos están las REPRESENTACIONES MENTALES INTERNAS.

Si alguien nos dijera que le contemos cómo fue nuestro día de ayer, seguramente cualquier cosa que digamos sería un “mito”. ¿A qué me refiero con esto? A que cualquier experiencia que vivamos cuando ingresa por nuestros sentidos (lo que veo, lo que siento y lo que oigo) y antes de llegar a nuestra neurología, está filtrada por nosotros y le aplicamos juicios de valor. Por lo que la experiencia que vivimos y contamos siempre es subjetiva y es nuestra percepción de la realidad (no la realidad objetiva) la que viviremos y expresaremos.

Nuestra percepción de la realidad está condicionada básicamente por nuestra crianza, por nuestros valores, por nuestras vivencias, por lo que nos dijo papá, mamá, abuelos o la persona con quien nos criamos. Estas percepciones se convertirán a la larga en nuestros constructos mentales, mapas neurológicos y se constituirán en nuestras REPRESENTACIONES MENTALES INTERNAS de cada situación.

Por lo tanto, lo que “creamos” sobre cierta situación (sea real o simbólica), se convertirá en real (para nosotros), afectará nuestro ESTADO EMOCIONAL y por consiguiente nuestras conductas, comportamientos y acciones. Solo cuando logremos cambiar nuestras REPRESENTACIONES MENTALES INTERNAS (también llamadas paradigmas o creencias), podremos ver la realidad de una manera diferente y seguro que más placentera.

Ahora te pregunto ¿de quién (no de qué) crees que depende tu estado emocional? Si aún no lo has descubierto te invito a que vuelvas al primer párrafo.

P.D. No me creas.

Del Blog "De Mente AbunDANTE"



Armando Paredes

Armando Paredes