El Valor De Los Valores

grunst3r, 2020-03-10 18:55:58
En dí­as de la Segunda Guerra Mundial, Edward R. Murrow inventó el gran reportaje radial. Un dí­a, en medio del bombardeo nazi sobre Londres, colocó su micrófono al borde de una acera londinense. Demostró con eso la serenidad, el paso firme con que la población se encaminaba a los refugios antiaéreos.

Famosa se hizo su manera de manejar la frase. Sus reportajes de la guerra empezaban así­: ¡Esto es Londres!. Poní­a el acento en la palabra esto.

Un cientí­fico que ha investigado el trabajo radial del maestro sintetizó así­ el mÉtodo de Éste: ¡Murrow no transmití­a sólo información, sino tambiÉn emoción, y no sólo emoción, sino tambiÉn valores.!

En 1937, Murrow fue enviado por la Columbia Broadcasting System (CBS) a Europa, para informar sobre el tenso ambiente que precedió a la guerra.

DespuÉs de la contienda, en los primeros años de la TV, Murrow se encargó de inventar tambiÉn el periodismo televisual moderno. Una cima de su carrera ocurrió cuando se enfrentó al senador Joseph MacCarthy. í‰ste habí­a aterrorizado a Estados Unidos con sus denuncias calumniosas contra polí­ticos, diplomáticos y periodistas que no estaban de acuerdo con sus ideas reaccionarias. MacCarthy veí­a comunistas hasta en la sopa y en sus copiosos vasos de whisky.

El paí­s temblaba frente a este monstruo, cuyo principal recurso oratorio eran el odio y la mentira. Hasta que un dí­a, con su coraje de siempre, Murrow le salió al paso. En un espacio de media hora desnudó al senador exhibiendo sus frases histÉricas y sus visibles contradicciones.

MacCarthy respondió, y con su respuesta se hundió aún más. Un comentarista escribe: ¡Murrow habí­a aprendido cómo usar la televisión; MacCarthy, no!. Al final, Murrow fue despedido de la televisora CBS en la que trabajaba. Los anunciadores habí­an retirado publicidad. La atmósfera polí­tica de Estados Unidos estaba envenenada por la cruzada macarthista.

En esos dí­as, el gran periodista definió así­ la televisión: ¡Este instrumento puede enseñar, puede iluminar; sí­, puede incluso inspirar, pero puede hacerlo sólo en la medida en que los seres humanos estÉn determinados a usarlo con esos fines. De otra manera, se convierte simplemente en un juego de alambres y de luces en una caja.!

TambiÉn dijo: ¡Una nación de borregos merece un gobierno de lobos.!

Otra frase imperecedera: ¡No podemos defender la libertad en el exterior si desertamos de ella en nuestro suelo.!

Con el tiempo se reconoció que el periodista habí­a contribuido como pocos al restablecimiento de las libertades democráticas en Estados Unidos, y a la dignidad e independencia del periodismo.

Nuestro periodismo necesita nutrirse de las enseñanzas de valor, independencia y cultura de Murrow.