TURISMO: ¿QUÉ HACER ANTE LA EXPLOTACIÓN SEXUAL?

Turismo | Cualquier forma de violencia sexual contra las mujeres o niñas es un problema de grandes proporciones que tiene consecuencias en su vida, en su entorno y en cada uno de los contextos en los que la víctima se desarrolla.

TURISMO: ¿QUÉ HACER ANTE LA EXPLOTACIÓN SEXUAL?

| 23 setiembre 2016 | 436 Lecturas
TAGS: , , , , , , ,
sexual, violencia, mujeres, explotacion, adolescentes, sociedad, formas, consecuencias

Madre de Dios

De acuerdo al Departamento de Salud Reproductiva e Investigación de la Organización Mundial de la Salud, el 35 por ciento de las mujeres de todo el mundo ha tenido violencia física y/o sexual por parte de su compañero sentimental o violencia por parte de una persona distinta a su compañero en algún momento de su vida. Sin embargo, algunos estudios nacionales demuestran que hasta el 70 por ciento de las mujeres ha experimentado violencia física y/o sexual por parte de un compañero sentimental durante su vida.

Según UNICEF (2014), unos 120 millones de niñas de todo el mundo han sufrido el coito forzado u otro tipo de relaciones sexuales forzadas en algún momento de sus vidas. Con diferencia, los agresores más habituales de la violencia sexual contra niñas y muchachas son sus esposos, compañeros o novios.

De lo anterior, se deduce que cualquier forma de violencia sexual contra las mujeres o niñas es un problema de grandes proporciones que tiene consecuencias en su vida, en su entorno y en cada uno de los contextos en los que la víctima se desarrolla.

La Primera Digital

La violencia contra las mujeres es de muchas formas: física, sexual, psicológica y económica. Estas formas de violencia se interrelacionan y afectan a las mujeres desde el nacimiento hasta la edad mayor. Algunos tipos de violencia, como el tráfico de mujeres, cruzan las fronteras nacionales.

Es necesario precisar que el abuso sexual infantil es una de las formas más graves de violencia contra la infancia y conlleva efectos aterradores en la vida de los niños y las niñas que lo sufren. Sin embargo, estas prácticas, que se han presentado siempre en la historia de la humanidad, sólo han empezado a considerarse como un problema que contraviene las normas sociales y que tiene consecuencias negativas en la vida y el desarrollo de los niños o niñas víctimas.

Es en este contexto de violencia que se da la explotación sexual infantil y la trata de niños y niñas con fines de explotación sexual que son las formas más extremas en que se manifiesta esta violencia. Supone la utilización de menores de edad en actos de naturaleza sexual a cambio de una contraprestación, normalmente económica. La aceptación por parte del niño o la niña de esta transacción resulta irrelevante y así lo establecen las principales normas internacionales.

La Explotación Sexual de Niñas, Niños y Adolescentes – ESNNA es una problemática que afecta gravemente los derechos fundamentales de la niñez y adolescencia en el Perú, sin embargo son pocos los conscientes del tema, por eso es considerado por muchos como un delito invisible, ya que pasan casi desapercibidos pese a su gravedad. La violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes, ya sea en forma de abuso sexual o como explotación sexual, es un fenómeno más frecuente de lo que se piensa.

En el ámbito del turismo, esta actividad merma los esfuerzos desarrollados para la creación y consolidación de lugares turísticos debido a que es un problema existente en importantes destinos del Perú, donde lamentablemente participan algunos agentes turísticos.

La explotación sexual de niños, niñas y adolescentes en turismo (ESNNA) es un delito que en las últimas décadas ha cobrado mayor importancia, en especial en la agenda nacional, por lo que no se puede negar que es una realidad presente pero que cada día va en aumento, por lo que preocupa, lo mucho que hay por realizar en términos de prevención.

Toda esta gravísima situación social, no tiene una cifra precisa y confiable que muestre la dimensión del problema en toda su magnitud, de manera que el peligro existe a la vuelta de la esquina, por lo que es necesario tomar conciencia y saber del riesgo al que se exponen las niñas y adolescentes. Ellas y ellos tienen derecho a vivir, desarrollarse y disfrutar de una vida plena, sana, y libre de violencia, por ello tanto la sociedad como el Estado deben garantizar la protección de estos derechos.

Es preocupante el número de niñas, niños y mujeres víctimas de violencia, a pesar de la penalización de los actos de violencia existentes en el país. Esta situación está alejada del cumplimiento no sólo de las leyes nacionales sino de importantes metas y acuerdos internacionales, entre los cuales se puede citar la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, donde se busca fomentar la capacidad de los seres humanos para sobreponerse de los pobres y las personas que se encuentran en situaciones vulnerables.

Los esfuerzos de sensibilización para la prevención ante las múltiples formas de violencia sexual contra la infancia, la educación de los niños y las niñas para su autoprotección y la adecuada formación de los profesionales que trabajan en turismo, deberían ser ejes vertebrales de las intervenciones en esta materia.

Prevenir la violencia sexual es una tarea conjunta del Estado, empresa y sociedad en general, dado el incremento de los casos de abuso sexual y explotación sexual de niñas, niños y adolescentes en el ámbito nacional, realidad que afecta duramente a los más vulnerables e inocentes de la sociedad.

Además, lograr que los diversos sectores del Estado coordinen acciones de manera sincronizada es un desafío pendiente, pero de nada vale esta exigencia si es que la sociedad civil, es decir la comunidad organizada, no asume que la prevención y atención de las consecuencias de estos delitos también son su responsabilidad. No basta contar con leyes sino que se requiere activar todo el sistema de soporte y los mecanismos de funcionamiento legal y social para que se legitimen conductas de indignación y de protección como expresión de los valores sociales de toda sociedad.

Mientras no podamos sancionar adecuadamente a los actuales explotadores, una forma eficiente es la prevención, para lo cual se debería aplicar un programa de sensibilización, que enseñe a las niñas, niños y adolescentes, autoridades, empresarios y población en general, las consecuencias de participar en un delito como la explotación sexual infantil.

Eco. JOSE SOTO LAZO

Fuente: > JHSL
Compartir en Google+Google +
img

Jose Soto Lazo

Planificador

Economista

Estamos cocinando algo bonito, espera pronto...