A un año de la puesta en marcha del TLC con Estados Unidos, los efectos milagrosos de desarrollo y modernidad que anunciaban sus impulsores no se perciben. Por el contrario, el déficit de la balanza comercial con ese país se ha duplicado.
A un año de la puesta en vigencia del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, que entró en vigor el 1 de febrero del 2009, las cifras son contundentes y muestran un mayor déficit en nuestra balanza comercial con Estados Unidos (370.5 millones en 2008 y 733 millones en 2009). Una realidad que, sin embargo, es negada por la Comisión de Promoción del
Perú para la Exportación y el Turismo (Prom
Perú), que ha elevado en 328 millones de
dólares el monto de los envíos a Estados Unidos en el 2009.
Y es que información actualizada del Departamento de Censos de Estados Unidos (U.S. Census Bureau, Foreign Trade Division) señala que los envíos del
Perú a ese país fueron de 4,192 millones de
dólares al cierre del año pasado. Sin embargo, para Prom
Perú, según información divulgada en su página web, los envíos sumaron 4,520 millones de
dólares, es decir 328 millones más que aparecieron “mágicamente”.
Los datos del Departamento de Censos también revelan que en el 2009
Bolivia tuvo una caída de sólo 1.27% en sus exportaciones a Estados Unidos, sin tener TLC ni ATPDA (Acuerdo de Promoción Comercial Andino, que le fue retirado por represalias políticas de la administración de George Bush), mientras nuestro país, con un TLC a cuestas, vio una caída de 27.87% de las mismas (pasando de 5,812 en 2008 a 4,192 en 2009). Es decir, en términos de intercambio, el déficit fue mayor para el
Perú, beneficiado con el acuerdo, que para
Bolivia, excluida por Washington.
La misma tendencia se observa en otros países que también tienen un TLC con Estados Unidos. Es el caso de
Chile, que vio caer sus exportaciones de 8.196 millones en 2008 a 5.950 en 2009, es decir un 27.4%. Caso distinto es el de
Colombia, que pasó de envíos por 13,093 millones en 2008 a 11,319 en 2009, sólo un 13.5%.
En opinión del analista en temas de Comercio Exterior, César Huamanchumo, estos resultados demuestran claramente que el primer año de vigencia del TLC ha sido negativo, como ha ocurrido con todos los países que suscribieron el acuerdo comercial. “
México,
Chile y
Perú han experimentado déficits, mientras que países como
Colombia,
Bolivia y
Venezuela, que no tienen TLC, han vendido mucho más a Estados Unidos”, manifestó.
Para el analista, estos resultados incluso podrían haber sido peores, ya que actualmente Estados Unidos viene recuperándose de una severa
crisis, por lo que no ha “apretado el acelerador” para inundar el mercado peruano con sus productos. “Actualmente hay cautela y el ingreso ha sido de ropa y camionetas 4X4. Eso obviamente se debe a que Estados Unidos es actualmente una economía con una desocupación latente. Este año es clave para el sector comercial peruano, debe aprovechar que el flujo desde Estados Unidos se ha contraído para capacitarse y ser competitivo con miras al otro año”, señaló.
Huamanchumo sostuvo que el panorama se torna sombrío porque por más que el gobierno se llene la boca hablando del fortalecimiento de las micro y pequeñas empresas (Mypes) para que puedan acceder a este gran mercado, la realidad es otra, y éstas no tienen capacidad ni fortaleza financiera para ingresar al competitivo mercado estadounidense.
“La famosa Ley pro-mypes tan promocionada por el gobierno se enfoca en la formalización, pero ello no cambia nada si no hay un cambio de mentalidad. De qué sirve la legalidad, si no hay un plan concreto para poder efectivamente exportar. Y eso es porque el Consejo Nacional de la Competitividad no existe. La informalidad sigue campeando y mientras tanto el tiempo sigue pasando y las oportunidades desaprovechándose”.
Para el Centro de Estudios Nueva Economía y Sociedad (Cenes) estos resultados no sorprenden, ya que una cosa es firmar un acuerdo comercial, y otra muy distinta hacer a los sectores lo suficientemente competitivos para afrontar con éxito este tipo de acuerdos comerciales.
Ello queda reflejado en el sector textil, donde, en vez de recuperar la ventaja natural del
Perú por la calidad del algodón fibra larga (
Perú produce 6% del mercado
mundial) y el algodón de colores naturales, la industria textil sigue apostando por las importaciones de algodón, mucho del cual es traído desde los mismos EEUU, para competir en el terreno de las prendas con fibra corta (de la que
Perú sólo produce 0.22% del mercado
mundial).
Aprovechamiento
Para el dirigente de los empresarios textiles de Gamarra, Pedro Manzur, es innegable que el TLC con Estados Unidos ha beneficiado al sector textil, ya que le ha permitido al emporio comercial convertirse en un exportador directo a Estados Unidos. Sin embargo, manifestó que esa posibilidad todavía no se ha explotado al máximo.
“Se nos ha abierto el mercado y gracias a Exportando
Perú tenemos un acceso importante al mercado, pero también hay que reconocer que en un año de vigencia del TLC, estamos en una etapa de desarrollo”, señaló.
Para Huamanchumo, este desarrollo no será posible mientras no haya una respuesta desde las altas esferas del gobierno. “Se contentaron con firmar el acuerdo y nada más. La Presidencia del Consejo de Ministros, la llamada a liderar la promoción de la pequeña empresa, nada ha hecho. Aquí hay una actitud perversa y dejadez del gobierno, que con ello permite que las únicas beneficiadas sean las grandes empresas”, señaló.
Por su parte, el experto de Adex, Manuel Pío Portugal Velarde, negó que el TLC signifique que de una vez el
Perú se convertirá en una economía abierta. “La verdadera apertura se produjo en la década pasada. Además, se debe aprovechar al corto plazo el acuerdo comercial, pues el acceso preferencial a EEUU será un acceso ordinario tan pronto como dicho país negocie otros TLC con otros países”, manifestó.
Además, recordó que para compensar los costos del TLC debe implementarse un fondo para la reestructuración productiva, conformado por un porcentaje de la mayor recaudación generada por el crecimiento económico, lo cual este año no sería posible, al ser nuestro crecimiento sólo de 1.12%, casi ocho puntos porcentuales menos que el 2008.
Además, sostuvo que ya debería haber mecanismos de compensación a productos agrícolas sensibles (especialmente a los productos que son base de una cadena productiva), así como incentivos a la reconversión industrial: adaptación tecnológica, capacitación laboral y cobertura por
Desempleo. Sin embargo, para inicios del 2010, todo ello continúa encarpetado, y todavía no se plasma en propuestas concretas.
Fernando Sarmiento
Editor de Economía
- TLC. Todo fue una ilusión : A un año de la puesta en marcha del TLC con Estados Unidos, los efectos milagrosos de desarrollo y modernidad que anunciaban sus impulsores no se perciben. Por el contrario, el déficit de la balanza comercial con ese país se ha duplicado. ...
- Un año después : En enero de 2009 escribimos: “para la ministra Aráoz, gobernar es firmar TLCs, lo demás se arregla solo”. Unos meses después la ministra informaría al gobierno que si se derogaban las leyes de la selva, se caería el TLC más importante (con...
- Para profundizar el neoliberalismo : El TLC con EEUU se firmó con la promesa de los gobiernos que lo impulsaron, de consolidar el acceso a un mercado principal, fomentar la inversión extranjera. Y, sobre todo, hacer permanentes las políticas de liberalización y apertura de los...
- La peor forma de relacionarnos : Se nos ha dicho que los Tratados de Libre Comercio (TLC) son indispensables para el desarrollo de nuestro país y que mientras más de estos instrumentos suscribamos mejor parados estaremos en el mundo global. ...
TAGS DE NOTICIAS