Camión de Atahuampa trasladó a los asesinos
Día: 23 de enero de 1992; hora: dos de la madrugada; lugar: barrio El Milagro, distrito de Huaura, provincia de Huaura, al norte de Lima. Un camión de reparto de pollos, con el emblema comercial de Avícola Atahuampa, de propiedad de Luis Favre Carranza, se detiene frente a una casa y bajan dos civiles armados y ocho militares con los rostros cubiertos por pasamontañas. Tres jóvenes que bebían licor en la calle son desalojados por los hombres armados. Al rato llegan dos camionetas Cherokee, una blanca y otra guinda, que se estacionan en la puerta de la vivienda de la familia Rodríguez Páucar.
Matanza de la familia Rodríguez Páucar, otro hecho criminal que involucra al actual presidente de Forsur, Julio Favre."

Uno de los individuos, aparentemente un experto en estos menesteres, abre la puerta con un cuchillo y el grupo uniformado y cara cubierta ingresa violentamente en la casa gritando el nombre de Gualberto Rodríguez, ex dirigente universitario en la Universidad Faustino Sánchez Carrión de Huacho, de 27 años, contador público colegiado, subsecretario general de Izquierda Unida, asesor de la Federación de Campesinos del Valle de Huaura Sayán. En el camino los invasores se encontraron con la madre de Gualberto, María Mercedes Páucar, de 67 años y la acribillaron con 14 balazos. En otro cuarto hallaron a Sara Cautivo Mallqui (21 años), esposa del hermano de Gualberto, oficial de la marina, con ocho meses de embarazo. La golpearon y la hicieron abortar, luego dispararon siete tiros sobre ella y la dejaron en un charco de sangre.
Una pareja de agricultores, sobrinos de la familia, que se alojaba esa noche en su casa: Fabián Montes Solórzano (38 años) y Raymunda Jara Muñoz (37 años), padres de seis niños, fueron tiroteados en otro dormitorio en medio del griterío. Finalmente ubicaron su objetivo. Acorralaron a Gualberto Rodríguez Páucar y le descargaron sus pistolas automáticas clavándole 27 balazos. Antes de salir pintaron las paredes con inscripciones subversivas y se retiraron por donde habían venido.
Las armas utilizadas eran ametralladoras automáticas HK cañón corto, con silenciador. En la escena del crimen se encontraron casquillos de 9 mm. Los expertos definieron este crimen como de características muy similares al de Barrios Altos.
¿Por quÉ Gualberto?
Dos días antes del crimen masivo, un general en retiro de la aviación había sido asesinado en su fundo, en una zona cercana al barrio El Milagro. En las indagaciones sobre el crimen se estableció que entre las personas que habían circulado ese día por la zona estaba Efraín Rodríguez Páucar, hermano de Gualberto, que era marino y cuya esposa Sara Cautivo, con la que esperaba un hijo que nacería muy pronto. Aparentemente, el Servicio de Inteligencia, dedujo una relación entre el asesinato del alto oficial y la militancia de izquierda del ex dirigente universitario.
Represalias
Otra versión liga el asesinato masivo con el papel de asesoría que Gualberto brindaba al alcalde Jesús Morales Bermúdez, asesinado en agosto de 1991. RecuÉrdese (LA PRIMERA No. 894, 6 de setiembre de 2007), que en el relato de este caso tambiÉn se menciona una emboscada de elementos del MRTA contra un camión de Atahuampa que transportaba tropas y que produjo la muerte de cuatro soldados. Las represalias posteriores derivaron en la matanza de campesinos en Humaya y Chambara, y como una secuela el asesinato del alcalde y su director municipal.
El único sobreviviente de la macabra noche del barrio El Milagro, fue el padre de Gualberto, don Martín Rodríguez GutiÉrrez que había sido llamado unas horas antes para que participara de una faena de riego. Al regresar a su casa se encontró con el cuadro dantesco de sus familiares asesinados. Hasta el día de hoy, los responsables no han sido individualizados, pero todos los indicios relacionan el caso con la actuación del Grupo Colina y con las operaciones militares encubiertas que se organizaban desde la famosa base ubicada en la Granja Atahuampa, que el presidente García ha definido como la generosa colaboración el empresario Favre con la lucha antisubversiva.
Ellos estaban en todos sitios
Martín Rodríguez GutiÉrrez, sobreviviente de la matanza de cinco miembros de su familia, tiene 70 años. Recuerda los días terribles que le tocó vivir. ¡Los de Atahuampa, estaban en todos sitios. Uno veía sus camiones y sabía que allí iban militares, aunque estuvieran vestidos de civiles. Yo supe que los atacantes llegaron en el camión de la granja porque desalojaron a unos jóvenes que estaban en la calle. Luego entraron a la casa a matar a todos!.
El tÉcnico del EjÉrcito HÉctor Torres Cobos, que era vecino de los Rodríguez Páucar vio todo lo que pasó desde su ventana. í‰l le dijo a Martín Rodríguez que estaba seguro que se trataba de militares. Pero nunca lo llamaron a declarar en el proceso. Apenas un mes despuÉs de los sucesos, pidió ser dado de baja del EjÉrcito y viajó al Japón. Nunca más se le ha visto por Huaura.
Raúl A. Wiener
Alex Palacios
Unidad de investigación
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Tags: rodriguez, gualberto, casa, paucar, crimen, militares, huaura, atahuampa, todos, asesinato,
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