La belleza de la actuación

La belleza de la actuación

Laly Goyzueta es una madre abnegada y una esposa feliz. Siempre quiso ser actriz, estudió Comunicación en la Universidad de Lima y actuación en Televisa, Mexico. No tiene problema con que la encasillen como una actriz que solo hace escenas eróticas o papeles de villana y cree que en el Perú los canales deberían arriesgarse más y apostar por las ficciones. En el 2013 la veremos en dos producciones de Michelle Alexander: “Mi amor, el wachimán 2” y “Vacaciones en Grecia”. También se encuentra apoyando a la escuela D’Art en la formación de actores.

Laly Goyzueta, “Las piernas más lindas del Perú”, se encuentra en un momento de estabilidad laboral y familiar

—¿Cómo nació su interés por la actuación?
—Yo siempre quería ser actriz pero no tuve la suerte de que mis padres me apoyaran, cuando yo era chica la actuación no era tan bien vista. “Tú quieres ser actriz, anda estudia o haz algo en serio”, te decían la mayoría de adultos. Y yo de chica cantaba mirándome al espejo, pero mis padres no se daban el tiempo para meterme a estudiar ballet, música, teatro u otra cosa, así que cuando crecí estudié Comunicaciones, que era una carrera con cierta afinidad a lo que yo quería. Yo empecé a meterme a los 18 años en este mundo, luego estudié en Televisa a los 21 ó 22, de ahí volví y conocí un poco más, y ya pude trabajar y ganar mi propio dinero en la actuación; si bien nunca es tarde es importante apoyar a los niños cuando tienen la inquietud por este mundo. Como padre se debe apoyar muchísimo.

—¿Por qué es importante cultivar el arte en los niños?
—El arte te cultiva como ser humano, te hace ver otra cosa, te sensibiliza, te hace crecer como persona. Por ejemplo a mi hijo siempre lo estoy estimulando, que vea teatro, que escuche música, ya que el arte te hace ver la vida con más matices y más colores. Y no solo para los chicos, sino también para los jóvenes o los adultos que sueñan con actuar, bailar o cantar, y la verdad es que nunca es tarde para ninguno.

—¿Cuál va a ser su función en D’Art?
—Yo soy parte de esta academia porque creo que es una buena escuela, voy a apoyarlos en todo lo que sea necesario, podría darles charlas, contarles cuál es mi experiencia, a veces es distinto moverse dentro de una escuela y luego salir a buscar trabajo como actor en otros lugares. Actuar me ha dado confianza, he hecho comedias, dramas, telenovelas, pero siempre me dio miedo soltar la voz, en el teatro musical por ejemplo.

—¿Cómo ve la actualidad de las producciones nacionales?
—Falta un poco para que la ficción tome más fuerza, pero al menos ya hay muchos actores que pueden vivir de la actuación. Antes la gente se la buscaba en otras cosas pero lo bueno es que la oferta televisiva y teatral ha aumentado: ahora cuando terminas de actuar en un lugar te llaman de otro, tal vez te quedes un tiempo en cero pero luego sale algo más. Hay producciones que respetan y tratan muy bien a los actores, te tratan con respeto. Tuve una anécdota: fui a matricular a mi hijo a un colegio y me dijeron “los actores no nos gustan porque son muy inestables”, entonces mi marido y yo nos miramos y nosotros tenemos un montón de años casados y de pareja, tenemos una relación y un hogar estable, nos amamos, etc, luego me dijeron que se referían al aspecto económico, como decir “a veces tienes trabajo a veces no”. Me extrañé muchísimo por una visión tan obtusa y obviamente ya ni quise averiguar para que mi hijo estudie ahí. Siguiente colegio.

—Cuéntenos su experiencia al trabajar con Michelle Alexander…
—Estoy muy contenta de trabajar en “Del Barrio Producciones” y con Michelle Alexander que es una gran persona. Me siento a gusto, la paso genial, es un lindo equipo de producción, técnico y artístico. Ya vamos a empezar a grabar la segunda parte de “Mi amor, el wachimán” y ya dentro de corto tiempo se estrenará “Vacaciones en Grecia”, con Paul Martin y Marisol Aguirre.

—¿Le molesta o le preocupa que la gente la encasille?
—No me preocupa que la gente me encasille. Al contrario, es un halago que crean que solo puedo ser una figura bonita, pero no me quita el sueño. Pero para mí hacer una escena intensa, ya sea algo erótica o de violencia (como cuando tengo que tirarle una cachetada a alguien), me cuesta mucha energía, es dífícil, pero si la gente me encasilla es problema de ellos. Yo trabajo, y me dedico a lo mío. No le quiero demostrar nada a nadie.

—¿En qué papeles se siente más cómoda?
—Ahora los papeles que más me gustan son los de mala, me encanta tener esos odios de mentira, sin embargo es un reto pues a veces tengo que hacer de mala en una serie u otra y digo si no estaré poniendo la misma cara de mala, entonces eso es un trabajo, saber que, a pesar de hacer una pertenecer a una misma temática, los personajes son diferentes.

—¿Qué prefiere, la televisión o el teatro?
—En la televisión se gana más dinero, eso es innegable, tú tienes una serie o algo de varios meses y sabes que estás seguro durante un tiempo, en el teatro no sabes cómo va a ir, sin embargo, desde lo artístico el teatro es otra cosa, el público está ahí, es otra cosa. A mí me gusta hacer teatro familiar y para niños, donde ves a los pequeños sonreír. Pero hay que tener en cuenta que ellos son el público más honesto, pues si algo no les gusta simplemente lo dicen. Es un público muy sincero. Yo estuve trabajando en producción dos años y conocí gente que se creía la gran cosa y con unos egos enormes, y es eso lo primero que tenemos que aprender a descartar. Hay gente que está en televisión que se alucina cosas increíbles. Yo trato de mantener la fama muy lejos para que no me coma.

—Usted trabajó también en producción. ¿Cómo fue estar ahí y no delante de una cámara?
—Yo estuve trabajando en producción dos años y conocí gente que se creía la gran cosa y con unos egos enormes, y es eso lo primero que tenemos que aprender a descartar. Hay gente que está en televisión que se alucina cosas increíbles. Yo trato de mantener la fama muy lejos para que no me coma.

—¿Qué cree que le falta a la televisión nacional para mejorar?
—Se podrían hacer más cosas: series juveniles, series para otros públicos. Ahora hay muchas personas con ansias de historias y de ficciones. Hay mucho por hacer, hay varios canales que se llenan de telenovelas extranjeras, producen uno que otro reality, noticieros, pero apuestan poco por las ficciones de aquí , y la verdad es que talento hay, teniendo en cuenta que una producción es una fuente de trabajo para muchas familias: los escritores, los técnicos, producción, hay un montón de gente que se beneficia, y así se crece.

Frase: “La fama te sirve para que te atiendan más rápido en un restaurante, o para que no hagas cola”.


Leonardo Ledesma W.
Redacción

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