Nevado Huaytapallana: Naturaleza afectada por el hombre

Nevado Huaytapallana: Naturaleza afectada por el hombre

(1) Con la instalación de estaciones (como la que se aprecia en la foto) expertos del IGP pueden medir el retroceso de los glaciares, así como su impacto en las comunidaes. (2) Las zonas bajas de los nevados son las más afectadas. (3) Poblador Cipriano explicando la medición de la lluvia.

El deshielo de casi el 60 por ciento del nevado ubicado en Huancayo y una falla geológica que puede ocasionar sismos destructivos, prenden la alarma de una situación para la cual no estamos preparados.

Según los últimos estudios del Instituto Geofísico del Perú (IGP), el área glaciar de la cordillera del Huaytapallana, entre junio de 1976 y junio del 2006, se ha reducido de 35,6 a 14.5 kilómetros cuadrados, lo que representa una pérdida del 59.4% de superficie. La causa es el calentamiento global.

A más de 4,800 metros sobre el nivel del mar, la nieve rodea el suelo rocoso en la falda del nevado Huaytapallana. Ubicado en la Cordillera de los Andes en Huancayo, la experiencia única de subir el nevado, cayendo granizo, a cuatro grados centígrados, viento gélido y con una densa neblina contrasta con otra realidad. Según los últimos estudios del Instituto Geofísico del Perú (IGP), el área glaciar de la cordillera del Huaytapallana, entre junio de 1976 y junio del 2006, se ha reducido de 35,6 a 14.5 kilómetros cuadrados, lo que representa una pérdida del 59.4% de superficie. La causa es el calentamiento global.

Los investigadores del IGP también realizan estudios sobre la variedad climática en el nevado y en la zona del valle del Mantaro y sobre todo la vulnerabilidad de los habitantes y los campos en los poblados de dicho valle.

Son cambios que sucederán de todas maneras y es muy peligroso pues las masas de hielo en el nevado han provisto de agua a los habitantes de Huancayo desde siempre, pero además regulan el clima en la región y es una fuente de ingresos debido a la atracción de turistas, afirman los expertos.

“Para los antiguos pobladores de Huancayo, el Huaytapallana era un dios que les proporcionaba agua, nos daba buen clima y agua para los cultivos, pero ahora todos corren peligro”, nos dice un guía que acompañó a la comitiva del IGP y periodistas.

Variabilidad climática y pluviómetros
En el año 2009 se inició el proyecto denominado Manejo de Riesgo ante Eventos Meteorológicos Extremos (sequías, heladas, lluvias intensas), Maremex, gracias al IGP con el apoyo internacional de la organización Development Research Centre del Canadá.

La investigadora científica del IGP, Alejandra Martínez Grimaldo, explicó que entre los principales resultados de la investigación destaca la gran variabilidad climática en zonas distantes de un kilómetro una de otra. A diferencia de hace unos diez años, explicó, los climas eran bien definidos en zonas y estaciones, pero ahora en época de lluvias se presentan lo que llaman “veranillos” que no es otra cosa que un fuerte sol durante épocas de lluvias durante una semana. Esta información es importante para la agricultura, ganadería y el turismo en la región.

Para llevar un control de las precipitaciones en el lugar, el IGP ha colocado cuarenta equipos denominados Pluviómetros en las tres subcuencas denominadas Cunas, Shullcas y Achamayo.

Martínez Grimaldo señaló que “estos aparatos miden en milímetros y centímetros las lluvias y son controlados cada día por un poblador encargado y por los investigadores cada mes”.

“Los pluviómetros fueron colocados en julio del 2010 y su uso es una forma de capacitar a los pobladores sobre el tiempo y el clima. Estos equipos ayudan a preveer eventos extremos como lluvias en las tres subcuencas”, afirmó la investigadora.

En los últimos años el cambio climático se ha hecho más notorio pero había poca información básica para conocer porqué, cuándo y cómo ocurren los desastres. “Esta información será entregada a fin de año a los gobiernos regionales”, señaló Martínez.

Para conocer cómo eran estos equipos, llegamos a la zona de Virgen de las Nieves (4,600 msnm) donde el encargado, Cipriano Inga Taype contó que a las 7 de la noche apunta el nivel de agua alcanzado en el equipo y luego la arroja.

En la mañana siguiente vuelve a apuntar el nivel marcado para entregar la información a los investigadores.

“El máximo nivel de lluvia que he registrado en un día es de 35 milímetros. Acá llueve, pero más arriba no; yo llevo varios años viviendo acá y se notan los cambios”, contó don Cipriano.

Hay que estar alertas por la falla
La falla de Huaytapallana mide aproximadamente entre 25 a 100 kilómetros recorriendo parte de la cordillera central. El Geólogo del IGP, Juan Carlos Gómez, afirmó que debido a la falla, los sismos en el lugar son del tipo superficial y pueden causar serios daños a Huancayo y el valle del Mantaro.

Explicó que en estos casos, los movimientos telúricos tienen poca profundidad, alcanzando solo 25 kilómetros hacia el interior de la tierra y por ello se sienten mucho en la superficie terrestre. “Aunque son de poca duración, son devastadores y se sienten mucho en la superficie. Por ello estamos al tanto de los movimientos de la falla geológica instalando cuatro equipos GPS geodésicos de doble frecuencia y alta precisión”, dijo Gómez durante la visita al nevado.

La actividad sísmica hace que la zona continúe deformándose por la liberación de energía y ese es uno de los mayores peligros para Huancayo, señaló el investigador. La detección de la falla de Huaytapallana fue en 1969 cuando ocurrió un terremoto que elevó dos metros la falla, mientras que el valle se hundió.

Los cuatro equipos instalados en el suelo permiten saber en qué lugar se produce el movimiento o desnivel y de acuerdo a la información se puede preveer qué laguna podría colapsar o de ser necesario, evacuar a la población que vive en las riberas de los ríos. “Con los equipos instalados esperamos tener información suficiente que nos permita prever desastres”, afirmó el investigador del IGP.

Hundimiento del terreno
“La zona de Acopalca se hundió dos metros y el nevado Huaytapallana se elevó también dos metros. Esto ocurrió debido a un sismo ocurrido el año 1969 pero en el nevado la intensidad fue de 9.0, mientras que en la ciudad (Huancayo) fue de cuatro a cinco grados”, explicó Hernando Tavera, director de Sismología del IGP.

Indicó que en esa zona, los movimientos telúricos ocurren cada 50 ó 60 años, según la información que tienen, ya han transcurrido 40 años y las posibilidades de un próximo movimiento aumentan.

Otro de los peligros latentes en el valle del Mantaro, de ocurrir un sismo, se da para la población que vive en las riberas de los ríos. “Yo estuve en Japón cuando ocurrió el último terremoto y si bien fue muy fuerte, lo que mató a la mayoría de personas fue el tsunami. Lo mismo podría ocurrir acá ya que antes, gran parte del territorio cercano al nevado estaba despoblado. Si ocurre un sismo en esta zona, bloques de nieve podrían desprenderse y rebalsar los ríos arrasando todo a su paso”, afirmó Tavera.

Además, explicó que debido al deshielo, el nevado se eleva cada vez más como es su tendencia, y la falla se puede reactivar. “Lamentablemente esto no se puede evitar” señaló, y por ello están tratando de involucrar a la región Junín para que apoye y que los beneficiados sean los pobladores.

Agregó que la falla de Huaytapallana es una de las diez fallas activas en el país por lo que el IGP está implementando una Red Sísmica Nacional y una Red Sísmica local en el nevado.

Viaje al Huaytapallana
Un equipo de LA PRIMERA integró esta expedición conformada por investigadores del IGP y Indeci que salieron desde la ciudad de Huancayo para saber cómo se realizan las investigaciones, los equipos que usan y constatar en el lugar los cambios climáticos y el deshielo.

Un desayuno ligero, debido a que en la altura la digestión se hace lenta y salimos a las 8 de la mañana continuando el camino que duraría dos horas y media. El inicio de la ruta fue el poblado de Vilcacoto, luego pasamos por Chamicería, pero en la comunidad campesina de Cullpa Alta nos detuvimos porque grupos de obreros realizaban obras en la carretera.

Minutos después llegamos a la comunidad de Acopalca donde aún quedan restos de la primera central hidroeléctrica de Huancayo que en 1962 fue arrasada por un deslizamiento.

Pasamos el cruce de aguas de la laguna de Huacracocha y del deshielo del nevado para luego continuar por cerros llenos de ichu. El sol caía sobre nosotros y a lo lejos divisábamos el Huaytapallana. La última parada de la camioneta fue en el cerro Abra Mármol, empezando el nevado y donde se podía apreciar la nieve.

Estábamos a unos 4,600 msnm y a 6 grados centígrados. De un momento a otro empezó a granizar, el viento soplaba más fuerte y una densa neblina nos cubría cada vez más mientras subíamos.

Ascendimos a pie un kilómetro aproximadamente, pero ya no se veía nada y la falta del oxigeno empezaba a causar estragos. Los investigadores del IGP y el guía dijeron que era mejor no avanzar más ya que era peligroso. “El nevado nos está diciendo que no subamos, hay huecos y podemos caernos” nos advirtió el guía.

A pesar de no haber subido más, vimos los equipos colocados en el lugar, conocimos cómo los usan y constatamos que en menos de 10 minutos puede llover, granizar, bajar la temperatura y aumentar el viento, así como nos lo habían dicho.

Reducción de agua en lagunas
El agua para la creciente población de la zona cada vez es más escasa. En los últimos años los veranillos en época de lluvia provocaron la disminución del recurso hídrico en las lagunas, sobre todo en la de Huacracocha que no tiene nevados a su alrededor.

Inspecciones realizadas determinaron que la laguna Lazo Huntay, con capacidad para almacenar 520 mil metros cúbicos de agua, sólo concentra 294 mil metros cúbicos. A su vez, la laguna Chuspicocha, de capacidad de 430 mil metros cúbicos de agua, sólo almacena 188 mil metros cúbicos.

La laguna Duraznuyoc puede almacenar 300 mil metros cúbicos de agua pero tiene una reserva de 187 mil metros cúbicos. Estas tres lagunas existen gracias al nevado Huaytapallana, sin embargo muchas veces el deshielo no cae propiamente al espejo de agua ya que la capa de hielo retrocedió por los efectos del cambio climático global.


Alejandro Arteaga
Enviado especial

Califica esta noticia




...

Sobre el autor de esta noticia

Diario La Primera
Diario La Primera Perú

LA PRIMERA, el diario que inspira respeto

136648 Articulos
Facebook Twitter

Comentarios

Arriba