Lucha Reyes: una historia y una voz para la leyenda
“Una vez mi hijita vino del colegio llorando porque le habían dicho
El reglamento que permite la modernización y el fortalecimiento de
Twittear
(El siguiente texto fue publicado en la revista CARETAS, el 8 de noviembre de 1973)."
DATO
Edith Piaf, la mejor intÉrprete de la música popular de Francia, fue llamada ¡el gorrión de las calles de París!. Su infancia fue una sucesión de desgracias. Cuando ella y su hermana, adolescente, pedían limosna cantando, alguien la descubrió y la lanzó a la fama mundial.
En la Época en que la conocí, repito, empezaba a ser artista profesional. Si lo habrá recordado, a la hora de la muerte. Esta vez por ejemplo en que un empresario la llevó en gira durísima y la hizo dormir en un banco de la Plaza de Armas de Piura. O aquella historia de que pidió un vals titulado ¡Mi última canción!, que desde luego, se vende mucho despuÉs de su muerte.
Barrios de sentir
Lucha nació en julio de 1936, en la calle Aromito del Rímac, a dos cuadras del Paseo de Aguas, a cinco de Malambo (vulgo: Francisco Pizarro). Barrio de gente morena o chola. Manes de los indios camaroneros o de los prietos guineos que una vez se sublevaron al enterarse de que utilizaban esqueletos de negros para estudiar anatomía. De ese barrio tumultuoso que vivió luchas obreras han surgido algunos de los mejores momentos de la Música popular de Lima. Braulio Sancho Dávila, mulato albañil apuesto que vestía elegante en noches de jarana en el Malambo frenÉtico. Bartola Sancho Dávila, reina de la marinera que baila eternamente en la memoria colectiva. Manuel Quintana, ¡el canario negro! (magnifica imagen, tecnicolor de poesía popular). Elías ízcuez, albañil constructor de imperios de canto, con su hermano Augusto. En el callejón de Aromito escucharía la canillita los cantos hondos sentimentales de la serenata, y alegre ritmo negro de jaranas.
En otro tiempo vivió en el Callao, en Marco Polo, en galpón para víctimas del terremoto de 1940. Hacia los ocho años fue internada en el Convento del Buen Retiro, de las madres franciscanas. Era la alegría del Convento, y tambiÉn su inquietud. Por esos años vivió en la bajada de Santa Clara, cerquita de donde anduvo el maestro Felipe Pinglo !“otro gran desconocido, cuando no vituperado sin causa por los poetas ¡cultos!. Barrio profundo de Pablo casas, de David y Guillermo Suárez.
De esas calles y callejones sacó Lucha Reyes el alma que ponía en sus cantos, y el cariño confirmado en el minuto de su muerte por los sencillos peñas y rincones de Música criolla. Un día se sabrá que gentes como ella ayudaron a salvar un fragmento de voces para el coro integral de nuestro canto futuro.
La mañana aquella
- Ahora Lucha Reyes está muerta. Ha caído el clavel oscuro, la delicada flor que desde el primer día sufrió los rigores del mundo.
- La mañana de su muerte, se levantó a las seis y media. Su dolorido compañero de la última etapa, Ausberto Mendoza, nos cuenta: ¡Ella estaba mal de la vista. Yo le hacía todo, hasta la pintaba. Me dijo: !˜Hoy día me vas a poner bien bonita, porque hoy es el día de la canción criolla. Me voy a poner este vestido rojo, porque yo soy bien peruana, carajo!™.
- ¡Amaneció bien lisurenta. En el auto, cuando íbamos a la misa de la Canción Criolla en la Sociedad de Actores, le dijo al chofer de su carro: Oiga tío, no me ponga radioteatro, carajo. Póngame Música criolla!.
- De repente, le dio una palmada en el hombro. Hizo una leve mueca. DespuÉs otras dos palmadas, y estas palabras finales.
- ¡Ay, Dios!
- No la venció la tuberculosis, curada desde que fue atendida en Bravo Chico. La mató la diabetes, que había envejecido prematuramente sus arterias y le produjo paro cardíaco.
- Su última canción la cantó el pueblo. Su entierro fue un río de voces y llanto de gentes humildes. Eran la misma sustancia de su voz y sus lágrimas. Eran ella misma llorando y cantando.
CÉsar LÉvano
Director
Notas relacionadas
- El legado de Javier Pulgar Vidal (6 lecturas)- Lima: un pasado glorioso (6 lecturas)
- TPP: Cuestionamientos sociales (5 lecturas)
- Llevando la quinua a la mesa popular (19 lecturas)
- Llevando la quinua a la mesa popular (5 lecturas)
- Luchador, hasta el final (102 lecturas)
- Víctor Merino. Elegido por la música (79 lecturas)
Tags: artista, cancion, muerte, barrio, morena, criolla, popular, profesional, musica, ultima,

Llevando la quinua a la mesa popular »
Cuando don Félix Trujillo llegó a Lima a los siete años de su natal Puno, no podía dejar de añorar la mazamorra de quinua con leche que preparaba su madre. Como...

Luchador, hasta el final »
La vida de Javier Diez Canseco estuvo marcada por la lucha constante. Desde su primer año de vida, en el que padeció una polio que ocasionó la discapacidad que...

La ONP se revitaliza con menos subsidio del Estado »
La Oficina de Normalización Previsional (ONP) está en un proceso de modernización para reducir la burocracia y el subsidio que recibe por parte del Estado que...
Comparta esta noticia
Si le ha gustado o quiere recibir periódicamente nuestras noticias por correo, no hay problema puede suscribirse gratuitamente a nuestros feed y recibirá todos los días nuestras noticias actualizadas. No olvide confirmar su suscripción, le llegará un correo en el momento que haga clic en suscribirse
Comentarios
La Pr





Suscríbase gratis!
Ingrese su nombre y correo.
Desuscribirse click aquí ».