Los representantes de la industria nacional, principalmente de confecciones, han alertado sobre el peligro que representa para millones de empleos la entrada en vigencia del TLC con China. Tratado que tampoco pasó por el aro del
Congreso.
El problema no es si un TLC con China es bueno o no, ni siquiera pasa por las reducciones arancelarias o la exclusión de algunos productos del acuerdo comercial. El tema de fondo es otro. Hace años que China nos viene llenando de productos, muchos de ellos subvaluados como prendas de vestir, calzado y maletines de plásticos. Y en el
Perú, son 3 millones de trabajadores según el INEI y el
ministerio de Trabajo, 38% de la PEA, que se encuentran en micro y pequeñas empresas dedicados a la manufactura. Plastiqueros, metalmecánicos, zapateros y costureros que están desprotegidos frente al dragón que sin TLC ya nos daba tanda. Pero con este TLC hemos dado un paso más allá, pues hemos renunciado a mecanismos eficaces para proteger nuestra producción, y a pesar que el presidente
Alan García y su ministro Martín Pérez nos recuerdan a cada momento que en el Tratado con el Dragón están excluidos los textiles y el calzado nosotros nos preguntamos si esto es suficiente.
Más allá de Gamarra
Según el presidente del Comité de Confecciones de la Sociedad Nacional de Industrias, José Luis Peroni, la única industria social es el sector confecciones pues hay demasiada gente involucrada en la fabricación de un prenda de vestir, y en sí constituye el mayor cluster o encadenamiento productivo nacional que va en la lógica agro (algodón) - textil (hilado) – confecciones (costura). Por ello cada prenda de vestir de China que sustituye una hecha en el
Perú, mata una hectárea de algodón, mata a un hilandero y mata a un confeccionista peruano. “Nos van a arrebatar el mejor cluster que tenemos a nivel nacional si no se toman medidas contra la subvaluación”.
Son 473 mil trabajadores en el sector confecciones que trabajan de manera directa y otro millón que depende indirectamente como etiquetadotes, bordadoras, botoneros, estampadores hasta productores de cajas de cartón. Toda esa cadena es la que está en peligro. No es sólo es Gamarra, a pesar que ese emporio llama la atención a todo el mundo, nuestro mercado nacional en confecciones vale 1500 millones de
dólares.
El año pasado 5 importadores, trajeron de China 800 mil kilos de prenda de vestir y pagaron por ella 1.4 millones de
dólares. Es decir cada kilo a un dólar con ochenta centavos. Con arancel y todo no hay forma de competir.
Exportadores también peligran
Hay un riesgo también para los exportadores, pues si un país no tiene un mercado interno sano no puede absorberse la curva de aprendizaje, y hay dos cosas que no puede exportarse, ni impuestos, ni errores. Esto quiere decir que si las confecciones no tienen un mercado local donde perfeccionarse no pueden colocarse con éxito en el extranjero. Un empresario que desee exportar por primera vez, tiene primero que ensayar en el mercado local y eso va a ser muy difícil de hacer con prendas de vestir que vienen de China a poco más de un dólar.
Alan Fairlie, experto en temas de comercio sostiene que los sectores textiles, prendas de vestir y productos de cueros son los potenciales perjudicados. Y aunque muchas de las partidas han sido excluidas del acuerdo, el arancel (que se encuentra alrededor del 17% para la mayoría de estas partidas) no es suficiente para proteger estas industrias estratégicas.
Por su parte, el Presidente del Comité de Confecciones de la Sociedad Nacional de Industrias, Paco Benavides, declaró a
LA PRIMERA que las fábricas de maletines han sido desaparecidas por la subvaluación de productos chinos. “Había más de mil fábricas familiares que ya no existen, es decir 10 000 trabajadores que tuvieron que buscar otra fuente de ingresos”. Y es que sólo la resina que se necesita para elaborar los maletines cuesta más de un dólar, pero los maletines que vienen de China llegan a menos de ese precio y sin contar las ruedas, los cierres y las argollas.
La Aduana
La falta de control en la aduana es escandalosa, no puede ser que en un año cambien 3 veces de intendente señala Benavides. “Sin TLC la China nos ha comido, con TLC cómo será” se pregunta. Otro dato a tomar en cuenta es que el contrabando en la modalidad de subvaluación es el mayor y éste no tiene nada que ver con la famosa culebra que entra por
Puno, sino que entra con todos los permisos por el puerto del
Callao.
Según, Guillermo de Vivanco, la aduana no tiene precios de referencia, ni tampoco emplea el ajuste del valor para combatir las subvaluaciones. No controla las inversiones golondrinas, empresas que importan millones de prendas de vestir de China y luego desaparecen. Racionalmente no se puede explicar que China compre la materia prima en Nueva York a 2.40
dólares el kilo y nos coloque ese mismo kilo ya en prendas de vestir a 1.80
dólares.
¿Qué le vendemos a China? Ya es sabido que nuestro fuerte es el cobre, el hierro y la harina de pescado. En menos cantidad productos agrícolas que no están en temporada allá. Lo curioso es que eso no ameritaba un TLC, y la ventaja en manufacturas no se ve por ningún lado, si es que consideramos que en ese rubro hemos vendido 298 millones de
dólares y hemos comprado alrededor de 4 mil durante el 2009.
Consultando al especialista Julio Gamero, pudimos saber que durante la
crisis global, uno de los sectores más afectados en términos de pérdidas de empleo fue el manufacturero, sector que articula a muchas microempresas representando el 25% de la PEA. En ese contexto, apunta Gamero, la puesta en vigencia del acuerdo de libre comercio con la China podría acabar ultimando a un sector altamente intensivo en empleo.
Las inversiones chinas
Ya sabemos que nuestro sector manufacturero, especialmente el encadenamiento productivo de las confecciones, está en grave riesgo, y que puede quedar desplazado como pasó en
México y Filipinas, pero ¿cuánto empleo puede generar las inversiones Chinas? Sabiendo que se concentran en el sector minero debemos recordar que en total, la gran minería en el
Perú llega a generar casi 200 mil puestos de trabajo. Muy poco. Pero aún así, ¿cuál es la calidad de la inversión china? ¿Cómo trata a sus trabajadores? ¿Qué estamos intercambiando en realidad?
Un informe realizado por el Programa Laboral de Desarrollo Plades, señala que la empresa china Shougang Hierro
Perú (Marcona, Ica), deja mucho que desear tanto en condiciones de
salud como en trato al personal.
Con este panorama ya nos podemos hacer una idea de quien sale ganando en esta aparente alianza estratégica. Por lo menos el empleo en el
Perú, no.
Carlos Bedoya
Editor
- Un TLC contra el empleo : Los representantes de la industria nacional, principalmente de confecciones, han alertado sobre el peligro que representa para millones de empleos la entrada en vigencia del TLC con China. Tratado que tampoco pasó por el aro del Congreso. ...
- Confirma crecimiento de 0.9% : El nuevo dato apenas llega a 0.9% (antes era 1.12%) y contrasta muy fuertemente con el 9.8% del 2008. En el primer semestre del año pasado el PBI apenas si se movió 0.3% y en el segundo lo hizo en 1.5%. Asimismo, el presidente del banco...
TAGS DE NOTICIAS