Cuento chino, pe
El tratado de libre comercio con China es una de las mejores jugadas de este gobierno peruviano ¿La invasión de juguetes, ropa y hasta condones hechos en la tierra del wantán frito tendrá la talla peruana? Ojalá no venga con alguna nueva clase de gripe sembrada en algún contenedor altanero.
La cosa es vender quenas y ponchos Made in China a los turistas con la sonrisa milf de la Mechita Aráoz y que nos goleen por la nano productividad casera. Algo por el estilo sucedió en
México –para variar-. Los meshicans se quejaron de los souvenirs que se vendían en las zonas turísticas; eran en su mayoría mei in shaina. Hasta los sombrerotes de charro cobraron duck ¿Cómo se controlará el contrabando de cigarrillos ahora que China enviará 20 veces más cargueros al
Callao? Si antes, no se podía ello, y los juguetes igual siguen llegando a Polvos Azules, junto con toda suerte de cuetones y pirotécnicos a Mesa Redonda, es momento de pedir que lleguen kits y modelos para los estantes incas frikies de los muñequitos del Dragón Rojo, la mafia internacional que deja moraditos a deudores de chifa misio y propone a la
Dirincri el rompecabezas criminalístico en audio mandarín ¿Será que para Navidad celebraremos con panetones Xing Way, chocolate Kun Lee? Lo que me preocupa son los condones chinos ¿Y si se rompen? ¿Tendrán plomito? (Ouch). De repente se achoran de revolución cultural y nos dan un plus, unas mini instrucciones donde nos digan cómo acumular la esencia Yang, el camino del cielo, para que el hombre alcance la longevidad. No es por nada, pero me late que despediremos a nuestros fríos con el confucionismo más capitalista de los últimos tiempos. Ah, esto no es cuento chino, pe.
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