Correo es el The News of the World del Congreso pero no llega ni a sus primeras pruebas de galeras. Fotografió uno de los escritos de la congresista nacionalista Hilaria Supa, oportunidad para que chillen contra el cielo los monos gramáticos existenciales más adoctrinados. Estamos frente a la complejidad de un nuevo caso de periodismo: el Director ‘paparazzi’ del primer garabato; quedará testificado en un problema de sensacionalismo que echó a perder cualquier tipo de crítica seria hacia el trabajo de la parlamentaria. Pero su autor intelectual come junto a Baruch, y nadie le dice: “Ey, man, podrías ser el nuevo Perro Contreras pero te falta calle así que sólo serás un Pío Chicken reciclado con papeleta de lobis en tus encías”. Bienvenido, bro, a la chismografía de Escuela Nueva, donde la Real Academia Española tiene un ad honorem subido a un altar editorial con la cola ajustándole como correa. Tiene la talla sólo para sacar a flote su periódico que protege un círculo de poder. El que se creyó alguna una vez el Mesías de nuestro destino político contra Humala, ahora apunta a la descalificación por una limitación de aprendizaje que para nada incapacita la labor congresal. saludemos, pues, al nuevo corrector del Congreso; al hombre inquebrantable de la sintaxis de mármol; el Luis Jaime Cisneros hacinado poniendo de tapa la primicia fulera de concierto en Lima: la de Paul McCartney, warafak, haciendo el papelón exquisito de la historia del fanzine. Démosle crédito: Es el primer caso de investigación lingüística hardcore al fotografiar un escrito de una quechua hablante. ¿Tan fácil es hacer una portada? ¿El peruano real –el sufriente hijo de nuestra Educación partida- sabrá de tal hidalguía? Habrá Pulitzer, pues; lógico: Es como la tía que se asusta de los condones de la sobrina, cuando los vibradores descansan en cada cuarto de la alta familia.



